EL CONFIDENTE
Santa Claus llega a Rayet con días de antelación: su presidente reparte a cada empleado 6.000 euros por Navidad como el que regala polvorones
Viernes, 22 de diciembre de 2006
No se puede decir que Félix Abánades, presidente de una de las compañías de moda, Rayet, sea un tacaño. Acaba de cerrar una de las operaciones de su vida, la venta por 450 millones de euros del 60% de la división inmobiliaria de su empresa a la valenciana Astroc. Días después, durante la cena de Navidad, este nuevo rico del ladrillo se presentó con un jugoso regalo bajo el brazo para sus 1.200 empleados.
Ni más ni menos que 6.000 euros para los que superaran los cinco años de antigüedad en la compañía. Para el resto, desde el consejero delegado para abajo y en función de una serie de baremos, también hubo aguinaldo.
El ingreso se hizo a los trabajadores el mismo día 15 de diciembre, viernes, justo cuando se celebraba la fiesta de Navidad de la empresa en el palco del Santiago Bernabéu. “Una compañía como Astroc no se habría fijado en nosotros si no tuviésemos trabajadores cualificados”, dijo Abánades en el ágape.
No es el único acto generoso que ha hecho este
alcarreño. Desde hace seis meses, junto a la Diputación y la Junta de Castilla-La Mancha, la Fundación Rayet lidera un proyecto que trata de rehabilitar socio-económicamente los terrenos que asoló en el verano de 2005 el famoso incendio de Guadalajara. Para ello basta con ingresar 50 euros, dinero que se utiliza para realizar el mantenimiento de los árboles nuevos de la zona. Uno de los 12.000 padrinos que ya han aportado su granito de arena es
Pepu Hernández, seleccionador nacional de baloncesto.
El presidente de Rayet –quien suele pedir a sus empleados que se ‘pongan la camiseta de la compañía’- es de un pueblo de
Guadalajara,
Ablanque, que resultó afectado por el incendio. Para este proyecto ha conseguido incluso el apoyo de la Reina Doña Sofía, que es presidenta de honor de la Fundación Apadrina Un Árbol.

