En tal caso en primer lugar, se debería realizar un estudio evaluando la realidad de las jaurías de perros asilvestrados si es que es un problema anecdótico o una realidad peligrosa. Segundo, y como ha apuntado ecologistas en acción, que la figura del trampero de tener que crearse, sea un agente medioambiental de la junta rigurosamente controlado y no un vulgar cazador sediento de sangre.
Pero como siempre en las instituciones castellanas, se estila la chapuza
Es que es en el tema caza-cazadores donde se delatan, trampero podría ser cualquier persona con permiso de caza, y que podría ejercer las "labores" de trampero en cualquier época del año. Esto es darles rienda suelta a sus peores instintos, mientras justifiquen su acción (cosa muy fácil), y lo hagan con métodos legales (algunos peores que los propios medios ilegales), podrán dar caza a cualquier ser vivo "sospechoso" de ser peligroso para las personas, o igualmente sospechoso de mermar poblaciones de especies de cazar menor. Y yo me pregunto, ¿porque no emprenden acciones similares con las especies introducidas que ponen en peligro la existencia de otras especies no cinegéticas ni piscícolas? Porque es curioso que la mayor parte de acciones o peticiones de control, se hagan contra especies que mermen poblaciones cinegéticas.
Otra cosa, es que en las consejerias de Medio Ambiente, deberían tener reservado personas realmente concienciadas con la naturaleza y la biodiversidad, en lugar de señoritos preocupados por regar sus nuevos cultivos de regadío o presidentes de asociaciones de caza. En los años 80-principios de los 90, con el auge de los grupos ecologistas en el sur de Castilla y con el tema de Cabañeros muy candente, si que había ecologistas/conservacionistas/naturalistas ocupando algún puesto político, ya fuera de manera práctica o como mero elemento de control.

