Aquí lo que es de vergüenza no es que este señor sea esto o lo otro, que ya sabemos todos o nos podemos imaginar…
El problema es que esta señora se ha pasado la vida llorando en la oposición (aspiraba a la imparcialidad de telemadrid), y cuando llega al poder en vez de reunirse con la nueva oposición e intentar solucionar el problema para siempre, buscando una normativa de nombramiento que favorezca el consenso, hace exactamente lo mismo que hacía el otro y que era la causa de su lloros. Lágrimas de cocodrilo, claro.
Y no se la van a cargar, por mucho que cueste, ¡pero si le da importancia tal que es lo 2ª cosa que ha hecho en una semana que lleva en el poder¡. La otra, llorar por las cuentas.
Se podrá recortar todo lo que se quiera, el copago sanitario o gravar la extra de navidad, pero nuestros políticos, sus 17 autonomías y sus televisiones las defenderán hasta el final, será lo último y penúltimo en caer y encima tenemos que rezar para que así no sea.

