Ayer se extinguió la vida de Julio Valdeón Baruque. Insigne historiador medievalista y maestro de muchos, fue un hombre comprometido con la defensa de su tierra (miembro de Instituto Regional de Castilla y León e impulsor de los primeros villalares). Se nos ha ido Julio Valdeón, pero nos queda su magnífico legado. Descansa en paz, Julio.Fallece a los 72 años el catedrático de Historia Medieval Julio Valdeón
El profesor recibió, entre otros, los premios de Historia de España y de Castilla y León
J. S / F. M.| VALLADOLID
La muerte del catedrático emérito de la Universidad de Valladolid Julio Valdeón Baruque (Olmedo, 1936) tiñó de luto a última hora de la tarde de ayer a la comunidad docente y cultural. El corazón del especialista en Historia Medieval dijo basta después de un corto periodo de hospitalización. Tenía 72 años -hubiera cumplido uno más el 21 de julio- y su ausencia deja un vacío irremplazable en el ámbito de la investigación.
«La historia es el territorio de los seres humanos. Es lo que nos diferencia de los animales», explicó Valdeón en una de las múltiples entrevistas a este periódico a raíz de la concesión del premio Nacional de Historia en el 2004. Aunque en los últimos tiempos su salud se había visto resquebrajada, sus compañeros y amigos no se esperaban este rápido desenlace. Isabel del Val, directora del Instituto de Historia Simancas y compañera del departamento de Historia Medieval de la Facultad de Filosofía y Letras, mostró su sorpresa por la inesperada muerte y recordó cómo había estado con él hace unos días. La profesora coordinaba, junto a Pascual Martínez Sopena, un homenaje al finado cuya celebración estaba prevista para noviembre. Se trata de tres volúmenes, que están ya en la imprenta, en los que participan doscientos expertos medievalistas españoles y extranjeros. El rector de la UVA, Evaristo Abril, lamentó «la pérdida de un universitario que dedicó toda su vida a la institución» y reconoció «su labor académica, investigadora y social». No en vano se hizo acreedor de los premios del Consejo Social de la Universidad y de Castilla y León.
Licenciado y doctor en Historia por la Universidad de Valladolid, el catedrático Julio Valdeón acaparó infinidad de reconocimientos a lo largo de su extensa trayectoria, de la que hoy queda un amplio legado a través de sus publicaciones. Formó parte del comité de expertos seleccionados por José Luis Rodríguez Zapatero para dictaminar sobre la conveniencia o no de ceder a Cataluña los papeles reclamados en el Archivo de Salamanca, informa Efe. En política, fue candidato del PCE al Senado en las primeras elecciones democráticas. La despedida del cadáver tendrá lugar mañana martes, a las 16.30 horas, en la capilla del cementerio de las Contiendas
Valladolid | Fallecimiento
Muere Julio Valdeón, profesor comprometido y renovador de la Historia Medieval
El fallecido Julio Valdeón, en una de sus últimas entrevistas. | EL MUNDO
El catedrático y acedémico ha fallecido a los 72 años de edad
Recibió el Premio Castilla y León de las Ciencias Sociales y las Humanidades
También se le concedió el Premio Nacional de Historia de España en 2004
E. Berzal | Valladolid
Julio Valdeón Baruque, renovador por excelencia de la Historia Medieval española, investigador de talla internacional e impulsor de la autonomía castellana y leonesa, falleció en Valladolid a los 72 años de edad. Nació en la localidad vallisoletana de Olmedo el 21 de julio de 1936, un mes antes de que los militares alzados contra la República fusilaran a su padre, el maestro Julio Valdeón Díaz.
La Cátedra la consiguió en 1971, en la Universidad de Sevilla; dos años después se hacía con la de su tierra natal, en cuya Universidad ha sido decano de la Facultad de Filosofía y Letras (1981-1984), director del Departamento de Historia Medieval y del Instituto Universitario de Historia Simancas.
Era Julio Valdeón uno de los más importantes medievalistas de nuestro país, y buena muestra de ello es el Premio Nacional de Historia que en 2004 le fue concedido por su obra Alfonso X el Sabio. La forja de la España Moderna. Especialista en la Baja Edad Media castellana y muy influido por la tradición marxista, fue artífice de la renovación de la Historia Medieval más allá de las tendencias de la historiografía política e institucional.
El compromiso político lo canalizó, en aquellos albores de la Transición, a través del Partido Comunista, por el que se presentó como independiente primeras elecciones democráticas: todo un hito -y un mito- en la Universidad de entonces. Asiduo colaborador, desde su creación, del periódico El Mundo de Valladolid y de Castilla y León, a petición del Ministerio de Educación y Cultura formó parte, en los años 90, de la comisión encargada de la reforma de la enseñanza de la Historia en educación secundaria, cuyo informe de 1997 despertó un fuerte polémica dentro y fuera del gremio de historiadores.
De igual manera, en 2004 terció en la disputa por los legajos del salmantino Archivo General de la Guerra Civil, integrando la comisión de expertos como candidato propuesto por la Junta de Castilla y León. Correspondiente de la Real Academia de la Historia desde 1995, el 16 de noviembre de 2001 fue elegido numerario de la misma para ocupar la vacante dejada por Pedro Laín Entralgo.

