Nuestros pueblos a lo largo de su história han sido eminentemente agrícolas y ganaderos. Los productos que se han obtenido de la agricultura han constituído el sustento de sus gentes, y han marcado profundamente el quehacer diario de sus moradores y costumbres tradicionales en su oficio. El cultivo más importante era el trigo, además de la cebada y el centeno, que se alternaba con el barbecho ( práctica muy común antiguamente en la que no se sembraba la tierra durante dos años ).
Anteriormente al año 1960, todo éste trabajo en el campo se hacía manualmente apoyado unicamente por algunos aperos que arrastraban los mulos, lo que suponía duras jornadas de trabajo de sol a sol. Para conocer mejor éste oficio del pueblo y comprender sus costumbres, vamos a recordar cómo se trabajaba en el campo antes del desarrollo de la maquinaria agrícola, así como el nombre de cada herramienta utilizada para tal fin.
EL PROCESO
Antes de sembrar la semilla, se preparaba la tierra con las labores de alzado y binado: alzar la tierra consistía en levantarla mediante un arado, arrastrado por mulos, para favorecer el aireado de la misma. Esta labor se realizaba en el mes de mayo, y debía hacerse cuando la tierra estaba "a sazón", es decir, tenía el grado óptimo de humedad para que la maquinaria pudiera trabajar sin problemas. Binar era una segunda labor que se realizaba en el mes de junio, mediante un arado también arrastrado por mulos. Hoy en día estas labores siguen realizándose, con la diferencia de que los arados son arrastrados por potentes tractores.
La siembra se hacía en el mes de septiembre y "a voleo", es decir, la semilla se cogía con la mano y se repartía lo más uniformemente posible sobre el terreno, envolviéndose con la tierra mediante el arado. El terreno se allanaba posteriormente con el pase de una tabla. Después apareció la sembradora arrastrada por mulos se utilizó durante pocos años ya que enseguida apareció el tractor con sembradora, que permitía repartir la semilla con mayor uniformidad y precisión.
Al principio no se abonaba. Después, con la aparición del tractor en los años 1955 aproximadamente, comenzó a añadirse estiércol junto con la siembra. Posteriormente el estiércol se mezclaba con abono inorgánico.
Hoy en día, además del abono (estiércol e inorgánico) y el herbicida que se añade en la siembra, se abona con nitrato en la primavera si llueve. Por último había que recoger el cereal del campo, trasladarlo hasta el pueblo, separar el grano de la paja y guardarlos en el lugar apropiado. Todas estas tareas, que se escriben en dos líneas y que hoy en día serían impensables sin maquinaria, suponía al menos 2 ó 3 meses de duro trabajo.
La siega comenzaba a realizarse en el mes de julio, empleándose para ello la hoz en una mano y la zoqueta en la otra. La zoqueta es un utensilio de madera donde se introducían los dedos que aguantaban el manojo de trigo, mientras que la otra mano lo cortaba con la hoz.
Con los manojos o gavillas cortados se formaban haces, éstos quedaban dispersos por el terreno, y era necesario reunirlos en un lugar para facilitar su posterior transporte. Los haces se juntaban formando caballones o grupos de diez haces formando una especie de pirámide ( una base ancha de cuatro haces, otros tres encima despues dos y arriba el último ) varios caballones se unian entre si formando el tendral, formando una pendiente que permitia asi escurrir el agua de la lluvia.
Después habia que "acarrear" los haces a la era del pueblo ( antes de la aparicion del carro se hacia mediante mulos que llevaban de ocho a diez hacess sobre las albardas ). Una vez en la era, los haces se amontonaban para proceder posteriormente a la trilla, cuando estaba todo segado hacía el mes de agosto.
Trillar, era un proceso para separa el grano de la paja. Esta labor se hacia pasando un trillo ( una madera rectangular con piedras o pernalas incustradas y acabadas en punta ) enganchado con unas cuerdas a un mulo, sobre la mies extendida. Al terminar la jornada de trabajo se recogía la "parva" en un montón. Aprovechando los días de viento se elevaba con una horca la parva para que la paja volara y cayera el grano aparte, separando ambos, pues su destino era diferente: la paja al pajar, como alimento y cama de los animales, y el trigo, cebada o centeno al granero. La cantidad de grano que se obtenía por hectárea era de unos mil kilos aproximadamente.
DESTINO DEL GRANO
El grano se llevaba al granero, despues de cribarlo, en talegas o sacos de lona de setenta kilos.- Una parte se depositaba en el servicio nacional del trigo perteneciente al estado, el cuál controlaba su precio y distribucion, y la otra se llevaba a las fábricas de harina donde podia canjearse el grano sin moler por harina. El molino del pueblo se utilizaba fundamentalmente para moler cebada y centeno para los animales. Cada familia amasaba su propio pan, y despues de pedir el turno correspondiente, lo llevaba al horno, que curiosamente siempre estaba situado en el centro del pueblo y lo mas cerca posible de la fuente o caño, para cocerlo.Este pan podía durar en perfectas condiciones hasta ocho o diez dias.
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