Vaelico, me gustaría saber tu opinión sobre el nuevo Parque Natural de la Sierra Norte de Guadalajara, a tenor de las opiniones de alcaldes y asociación de propietarios que han hablado así en Televisión Guadalajara (visiónalo todo que merece la pena conocer estas opiniones):
http://www.tvguadalajaradigital.es/2010/11/el-parque-natural-sierra-norte-%C2%BFprotege-a-las-personas/#comment-609¿Qué te parece el poema final, que aquí transcribo? Tiene espacio incluso para la mancheguización... jeje.
AL NUEVO PARQUE NATURAL DE LA SIERRA NORTE
A LA SERRANÍA DE GUADALAJARA
Por Pedro Vacas Moreno
Presidente de la Asociación de Amigos del Alto Rey
Alta estepa de la estepa alta
y no menos alta y más bravía
amarga y verde la pringosa jara
cubriendo horizontes de la tierra mía.
Tierra pobre, tan humilde y sola,
te desposa el viento, te apadrina el llanto.
La soledad madrina que feliz te llora.
Te casa el silencio con un velo blanco.
De escarcha y nieve por arroz granizos
al salir del templo como toda novia
que virginal espera con su musgo húmedo
engendrar más vidas en maternales úteros.
Vendrán más vientos y susurros de hojas
con cantos de nidos, pero no de niños;
tendrás cortejos para hacerte esposa.
que aún sigues virgen porque nadie te quiso
porque eras pobre y no tenías dote.
Aunque eras rica, y sigues hermosa,
y ahora quieren rebautizarte con el noble nombre de alta dama.
con agua que no está bendita porque no es agua serrana,
en baptisterios de lejanas Manchas
por bautizantes que no te preguntan
si eres mora de cuna o cristiana conversa.
Ni siquiera te cortejan y quieren llevarte al huerto,
sin una petición de mano, sin vicaría, sin arras,
con palabras biensonantes que siempre se lleva el viento.
No te dejes embaucar por falsas promesas de amores
que ya sabes el refrán de esos amantes traidores:
"hasta meterte prometo, y una vez que ya he metido
olvido lo prometido".
No te dejes engañar con promesas y oropeles
de convertirte en princesa: ya no hay príncipes azules.
Sigue siendo Cenicienta sino quieres terminar
como una vulgar ramera.
Esto del "Parque por huevos" es como el rayo que penetra
en carne viva en nuestros huesos,
como hace poco lo hacían
los que reforestaron el espino
expropiando nuestras huertas;
y aquellos que un día expropiaron,
aquellos se quedaron sin nada.
Porque no queremos que los fresnos y los robles
vayan a la hoguera de la Danza de la Muerte,
porque queremos seguir escuchando en la noche
murmullos de voces que pueblan la oscuridad del silencio.
Nos da lo mismo que sean dioses, hombres o diablesas,
virtuosos, pecadores, salvatierras.
No nos hablen a nosotros: queremos nuestra pobreza.Protejan campos de hermanos, sal de gente de otras tierras,
que éstas ya las salvaron nuestros padres y abuelas.

