Esta encuenta es la prueba de que la union de Leon y Castilla se ha hecho de espaldas a los ciudadanos y contra los sentimientos de estos.
LA OPINIÓN DE ZAMORA
Un invento que no cuajaPACO ANTÓN
La verdad, no sé a qué viene tanto escándalo. El alcalde de Segovia, Pedro Arahuetes, a quien no tengo el gusto y ni me cae bien ni me cae mal, ha dicho: "Me siento segoviano y español; pero de Castilla y León no se me ocurre decirlo en primer lugar". No le sale, vamos. Seguramente como a la mayoría de ustedes y como a mí. Prueben ante el espejo y en voz alta: "Yo soy castellano y leonés". ¿Cómo suena? Un pelín forzado, claro. Si a mí me pregunta un marroquí o un saharaui si soy de los suyos -lo que ocurre con frecuencia-, tampoco se me ocurre, como a don Pedro, contestar que soy castellano, leonés o un híbrido de ambas cosas. Qué va. "No, no; ya sé que tengo un aire sarraceno, pero soy español", suelo responder. Y si quien me interroga sobre mi origen es un compatriota, tiendo a pensar que se interesa por mi provincia. Natural. Otro cantar sería si yo fuera procurador autonómico, vicepresidente de las Cortes Regionales o consejero de Pesca Marítima de esta comunidad; o sea, que lo de castellano-leonés me diera de comer. Y me diera bien. Ahí los sentimientos se me ablandan.
Por lo que se ve, pues, el alcalde segoviano tampoco está entre el 2,1 por ciento de ciudadanos de las nueve provincias de Herrera que se siente castellano y leonés por encima de las demás opciones, según ese último sondeo político-sociológico del que da la impresión de que a algunos sólo le interesan las previsiones electorales. Pues no: ahí están las conclusiones sobre el sentimiento regionalista, casi inexistente, ya que una clara mayoría de los consultados, casi la mitad, únicamente se sienten españoles y más del 21% confiesan ser "únicamente de mi provincia". En este apartado "sentimental" del estudio universitario quizá haya un par de lagunas en el planteamiento, ya que entre las siete opciones que se le dan al entrevistado no se pregunta quién se siente regionalista de León solo o regionalista de las tres provincias leonesas. A lo mejor nos hubiéramos llevado una sorpresa, aunque no sé de qué signo. De momento sólo contamos con el rasero de los votos en las elecciones oficiales, cuya lectura
no es precisamente muy favorable a estas opciones, tenidas por desestabilizadoras tanto por el PP como por el PSOE.
Y tras este arranque de sinceridad del alcalde de Segovia, populares y socialistas han vuelto a agarrarse de los pelos. El salmantino Fernández Mañueco ha aprovechado la coyuntura para afearle al PSOE que elija candidatos "sin conciencia regional" para este tipo de puestos públicos y pide que este partido se aclare de una vez. El leonés Angel Villalba se ha solidarizado con su alcalde y no ha perdido la ocasión de señalar a los 20 años de gobierno del PP como culpables de que la mayoría de los ciudadanos no se sientan cómodos en esta autonomía, "un modelo de Comunidad que claramente no está funcionando". Oído esto, ya iba yo disparado a señalar además los pecados de los socialistas en esto de la conciencia inexistente, pero Villalba acaba por reconocer que la responsabilidad en este asunto es de todos, "también del Partido Socialista, que a lo mejor no ha hecho la oposición que los ciudadanos querían". A lo peor.
Y en éstas andamos en vísperas de celebrar la fiesta autonómica de Villalar y a un año y poco de las elecciones a las Cortes Regionales. Un cuarto de siglo después de fundar esta Comunidad, ni los políticos que viven del invento lo tienen nada claro. Y luego somos los demás quienes desestabilizamos?
LA OPINION DE ZAMORA.-