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Autor Tema: Texto de sabor castellanista  (Leído 55 veces)
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« : Diciembre 06, 2017, 20:46:07 »


No existi un movimiento castellanista clandestino durante el franquismo, pero s hubo castellanistas que hicieron apologa -tmida- de Castilla.

El Estado y la industrializacin de los pases pobres

Por Gregorio Fernndez Dez

(Informacin comercial espaola, n 203, julio 1950, p. 1016-1018)


Con menos celeridad que la que los patriticamente impacientes deseamos, ello sin duda debido a impedimentos que exteriormente se nos crean, una tras otra, van convirtindose en realidades, una serie de grandes factoras industriales, de centrales hidroelctricas o trmicas, amn de infinitas industrias ms modestas que estn cambiando la faz industrial de Espaa.

La inauguracin de las centrales trmicas de Puente de Garca Rodrguez y Ponferrada y del salto de Villalcampo sobre el Duero y la esplndida fbrica de La Cellophane Espaola en Burgos el pasado esto y ahora recientemente de las grandes factoras de "Nitratos de Castilla, S.A.", y de la Empresa Nacional del Aluminio, en Valladolid, son realizaciones que ponen de relieve el vidente incremento industrial de Espaa y que auguran para en breve el instante en que nuestro pas logre alcanzar el indispensable equilibrio agro-industrial que precisa.

De las citadas realizaciones unas corresponden a la librrima accin e iniciativas privadas y otras son obra de empresas dependientes del Instituto Nacional de Industria, trascendental creacin del seor Suanzes, a quien en justicia hay que reconocer como el gran impulsor de la industralizacin de Espaa.

Jams en la historia nuestro desenvolvimiento industrial ha tenido ste el empuje que en el ltimo decenio. Dganlo el aumento de consumo de energa elctrica, el nmero de industrias establecidas que se cuentan por miles, el de las sociedades annimas y mercantiles en general constituidas en este perodo o el montante de los capitales invertidos en tales empresas y sociedades, todo ello revelador de la falsedad de que la iniciativa privada haya estado ni est constreida en nuestro pas. Las autorizaciones se han prodigado y las denegaciones inexcusables, ms bien han sido meros aplazamientos.

Mas, en el supuesto de que esa limitacin de las iniciativas fuese cierta, cabe preguntar a los censores: por qu no se realizaron ni se comenzaron siquiera esas iniciativas, esas industrias hasta 1936 cuando la libertad econmica no era dirigida ni las iniciativas contenidas, segn ellos?

Contestamos: Los exaltadores de la economa libre en Espaa y de la libertad de iniciativa, no ejercitaron sta o de otro modo no supieron acometer industrias que en otras naciones se han llevado a efecto. Y ahora otra pregunta: quin ha impedido en Espaa que se erigiesen nuevos altos hornos, se perforasen nuevos pozos carbonferos, se construyesen ms barcos, se montasen fbricas de celulosa, de caucho sinttico, de nitrgeno, de colarantes o bien factoras para la obtencin de carburantes sintticos?

El Estado no fue; el Estado promulg una Ley de Proteccin a las industrias y cre el Banco de Crdito Industrial en 1916 para ayudar las iniciativas, que ya estaban ayudadas con primas a la exportacin, a la produccin carbonfera, a la construccin naval, etctera, etc.

Es concluyente, pues, la dedicacin de que el Estado en Espaa raya en la poltica econmica a la altura de otros Estados; pero si la comparacin se establece entre la economa espaola y la extranjera o entre la inicitiva industrial y tcnica privadas de nuestro pas y las de otros, las nuestras quedan... muy mal.

El Estado ha tenido que venir en Espaa a ejercitar cometidos que ya, como luego veremos, realiza en todas partes. Ha tenido que planificar la economa nacional, en aspectos en los que no es autorizable la inhibicin y a suplir la inaccin privada, creando el Instituto Nacional de Industrias, que est dotando a nuestro pas de algunas necesarias a la defensa nacional y de otras bsicas e indispensables a la nacin.

El derecho y el deber de cada pas de industrializarse es irrenunciable. Una serie de Estados pobres, mas con polticos cuya clara visin de las conveniencias y del porvenir de sus naciones han acometido esa industrializacin, no slo con medidas gubernamentales de poltica econmica, sino montando directamente, el Estado, las industrias o indirectamente mediante corporaciones estatales subsidiarias semejantes a nuestro Instituto Nacional de Industrias.

El Japn era en 1868 una nacin atrasada y pobre que hasta 1872 no inaugur su primer ferrocarril. En 1906 los electrific todos. En 1914, en las fbricas, arsenales, talleres, imprentas y fbricas de tabaco el Estado ocupaba 140.000 obreros. Y es que fue el Estado en el Japn el que mont diversas industrias, directamente, como los altos hornos de Jawata, cuando la nacin era pobre y retrasada, industrias que luego, en 1885, transfiri a sociedades privadas.

Rusia, la zarista, cuando era una nacin pobre, creaba su Banco Nacional, mas hasta 1883 no amortiz el funcionamiento de la banca privada. Aquella Rusia, como la de ahora, en la que el Estado lo era casi todo, pudo un da fundar artificiosamente San Petersburgo, por razones estratgicas, e industrializar dicha ciudad y crear otro, tambin artificialmente, Lodz, la Manchester polaca, e instaurar en ella la industria textil y montar directamente fundiciones y fbricas de armamentos de Tula y aun promover una fbrica en Mosc de hilados y tejidos, que ya en 1913 ocupaba 20.000 obreros.

En la Rusia zarista fue el Estado quien, acometiendo directamente la construccin de la red ferroviaria, sostuvo las industrias francesas, belgas e inglesas siderometalrgicas que se establecieron en la cuenca del Donetz.

Ah est Turqua, la anatlica, modernizndose bajo la accin directa del Estado, que estableci altos hornos en Karabuk y explota minas de carbn y ferrocarriles y hasta fbricas de curtidos, de celulosa, centrales hidroelctricas y fbricas de cemento como en Siva. Pas de escasos capitales, ms bien pobre, queriendo dejar de serlo, el Estado toma la iniciativa de transformar la nacin.

La China nacionalista, no la semisovitica, tena organizadas cuatro empresas estatales: la China Textil C, con cuatro fbricas; la China Marchands Steamers C; la Tainan Sugar C y la Tainan Paper C, ello sin duda porque pretenda salir de la pobreza y liberarse de la explotacin extranjera.

En Bolivia el Estado pone una fbrica nacional de clavos y otra de hilados y tejidos y tuvo constituida una sociedad mixta con la Standard Oil C, si bien ahora los yacimientos petrolferos son fiscales.

En el Brasil, adems de la refinera de petrleos en montaje en Mataripe, el Estado tiene constituidas dos sociedades paraestatales, una de motores para la aviacin con Fairchild E. and Aeroplane C, y otra la de los altos hornos de Volta Redonda con otra empresa norteamericana.

La Yugoeslavia presovitica tena ya la fbrica de motores de aviacin de Kralico, dependiente del Estado y de una empresa norteamericana.

En Venezuela, la fbrica de papel de Maracay y la de cementos de La Vega son del Estado.

En Per los yacimientos de guano son del Estado, administrados por una sociedad subsidiaria. De otro lado la Corporacin Peruana del Santu es una empresa paraestatal con 30 millones de dlares que acomete la explotacin minera de carbones, hierros, monta acereras y construye saltos de energa. Su cometido es el de nuestro I.N.I.

En Chile son paraestatales una fbrica de deshidratacin de frutas y otra de cubiertas y neumticos, en Maip, con la participacin norteamericana. Adems se ha creado la Corporacin de Fomento, que cual nuestro I.N.I., esto es, ya por s mismo o bien mediante empresas mixtas est desarrollando el plan de electrificacin nacional, instalando fbricas de cemento, fundiciones de cobre y de estao y los altos hornos de Baha de la Concepcin, stos con la colaboracin norteamericana, amn de otras actividades.

En el Uruguay la energa elctrica es un monopolio del Estado; lo es la fbrica de papel del pueblo de Juan Lacaze; lo es el Frigorfico Nacional, qu dicen a esto los detractores de la leve accin industralizadora estatal en Espaa a travs del Instituto Nacional de Industria? Lo probable es que lo ignoren. Nosotros conocemos, por el contrario, la satisfaccin y el orgullo que tal accin industrializadora produce en aquellas naciones: srvannos de ejemplo y espejo de conducta.

Mas, continuemos. En el Ecuador pertenece al Estado la fbrica de abonos de La Libertad.

En la Repblica Dominicana, el Matadero Industrial Frigorfico de Trujillo es del Estado.

En Mjico, adems de los yacimientos petrolferos, son ahora industria estatal las fbricas qumicas expropiadas  a las firmas alemanas Schering, Bayer, Bekririg y Merk.

En Holanda el Estado posee diversas industrias y explota cuatro minas de carbn en Limburgo.

En la Repblica Argentina son propiedad del Estado las fbricas de tejidos de Hualcondo y de Resistencia; lo son los yacimientos petrolferos fiscales; los yacimientos y altos hornos de Zapla (Palpal), en Jujuy, y van a serlo otras manifestaciones industriales en virtud del plan quinquenal y lo es la fbrica de motores de aviacin de Crdoba.

En el Indostn, el Estado de Trasvancore posee dos fbricas de su propiedad, una de motores de aviacin y otra de rayn. Se ha divulgado que el Indostn tiene, no slo planes de industrializacin, sino de estatificacin y acordada la creacin de tres compaas navieras mixtas, con cien millones de dlares cada una en las que el 51 por 100 ser suscrito por el Gobierno.

Recuerde el lector la invitacin que un da ciertos beligerantes nos dirigan para que continusemos cultivando olivares y vias. Mas Espaa, prefiere seguir su ejemplo a su consejo; queremos industrializarnos. Nuestra nacin debe hacer lo que hacen las naciones mencionadas y nuestros gobernantes lo que hacen los de esos pueblos... y los de otros.

La Inglaterra prelaborista haba ya construido estatalmente la red elctrica nacional que aqu acomete la iniciativa privada; la Inglaterra prelaborista haba convertido el Estado en comanditario de la Sociedad Britnica de Materias colorantes, de la Anglopersa de Petrleos, de la Cunnard de Navegacin, del Banco Comercial de Liverpool y de la Compaa del Canal de Suez. Tambin posea y explotaba minas de carbn en Nigeria, haba creado una fbrica de magnesio, etctera y montado otra para la obtencin de gasolina sinttica de Becingham-on-Teel.

La Francia predegaullista haba estatificado los yacimientos hulleros e instalaciones para la obtencin de carburantes de Bethune.

En Suecia el Estado explota diversas industrias, centrales hidroelctricas y los altos hornos de Jernenbeck en Norbattene, cosa que se repite en la Unin Sudafricana.

En los Estados Unidos. el Estado posee fbricas de magnesio de Nevada y California, instalaciones de obtencin de gasolina y caucho sinttico, diversas fbricas de aluminio y posee y explota las grandes centrales hidroelctricas de Musle Schoals, de Bonneville y Grand Coule con la fabricacin anexa de nitrogenados y explosivos.

En Uruguay, la Argentina, el Estado Vaticano y Suiza cuentan con flota mercante estatal. Para qu aducir nuevos ejemplos?

Si esta actuacin industrializadora es loable en otras naciones, loable es en Espaa. La siguen, como vemos, incluso naciones ricas de economia liberal, pero singularmente dicha trayectoria es la que acometen naciones pobres y escasamente industriales que pretenden elevar en nivel de vida. Y como ste debe ser el objetivo nacional, el Estado, el I.N.I. habr de continuar su eficiente y patritica obra de industrializar Espaa frente al mundo y fomentar en el
rea nacional industrias y actividades en las provincias y regiones menos ricas o ms retrasadas en evitacin de desniveles que trascienden desde lo econmico a lo poltico.

Y esta doble trayectoria, la de convertir a Espaa en nacin industrial y realizarlo en todos los horizontes de la nacin, tiene una tal consideracin que abarca lo econmico, lo demogrfico, lo social, lo estratgico y, por suma, el gran problema poltico de aprestar el lazo entre todos los hombres y pueblos de Espaa, cumpliendo con ello el Estado la mxima realizacin de justicia y equidad, porque a la unidad poltica conduce a la unidad econmica, la unidad econmica consolida la unidad poltica eficazmente. 



Fuente: http://revistataranco.blogspot.com.es/2017/12/el-estado-y-la-industrializacion-de-los.html

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De mayor, yo quiero ser "navarro". Es peregrino justificar privilegios con la apelacin foral. Todos, Castilla tambin, hemos tenido fueros.
Es una estafa intelectual federarse o confederarse con el todo que de alguna manera se quiere ser. Castilla es nacionalidad.
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