Aunque se que es nadar contra corriente (y además contradigo mis opiniones habituales sobre Bono, al que siempre he criticado con dureza, no tanto en el foro como en el día a día) yo voy a romper una lanza en favor de este personaje.
Bono no es castellanista, nunca lo ha sido, y en este sentido es tan criticable como cualquier otro político, aunque al menos a Bono debamos agradecerle que no se haya andado con medias tintas al respecto pretendiendo fingir, como hacebn otros, algo que dista mucho de ser.
Sin embargo, populista, demagogo y taimado, Bono ha demostrado un compromiso por su patria chica (tal y como el la entiende) del que pocos políticos castellanos y practicamente ninguno de los del sur de Castilla, pueden hacer gala.
¿Cuantos políticos castellanos olvidan con rapidez sus raices al llegar a Madrid?¿Cuantos se empeñan en renegar de su pasado "de provincias"?¿Cuantos se fabrican heroicas biografias familiares?
Bono ha fomentado e impulsado la "mancheguización" del sur de Castilla y nunca ha negado su admiración por el concepto más rancio de España, pero no ha olvidado sus orígenes ni ha renegado de su tierra tal y como hacen otros.
Bono no se ha empeñado en pulir su lengua para eliminar de su habla los dejes "provincianos", al contrario emplea su deje manchego, que no se empeña en disimular; hijo de un falangista nunca lo ha negado ni se ha inventado biografias familiares y es más nunca se ha recatado en manifestar su respeto y aprecio por su familia; manchegizada o no impulsó la autonomía en Castilla-La Mancha y dotó de credibilifdad a unas instituciones en las que nadie creía; sus actos de resistencia frente a decisiones que afectaban a "su región" aunque viniesen de su propio partido (vease el caso Cabañeros o las Hoces del Cabriel) sirvieron para levantar el orgullo de muchos castellanos y castellanos de La Mancha demostrándoles que nada ni nadie les obligaba a ser títeres del estado, que tenían dignidad como ciudadanos para reclamar sus derechos y que habían acabado loos tiempos de "agachar las orejas" y resignarse.
Aunque bajo la bandera de España cuando los intereses de "su región" entraron en colisión con decisiones del estado defendió a Castilla-La Mancha con la misma firmeza y decisión con la que los gobiernos catalán o vasco defienden a sus autonomías, sin hacer gala del bochornoso servilismo que caracteriza a los políticos castellanos.
Populista, tanto como querais, pero refiriendose a Albacete aseguró que el levantaría a "su capital" y sea por él o pese a él Albacete es una de las capitales de provincia que ha experimentado un desarrollo más rápido a todos los niveles en los últmos diez años.
El AVE acabará parando en Cuenca y en Albacete, y con interconexiones, en este sentido el SE de Castilla esta al nivel de provincias que siempre han estado a años luz en este tipo de infraestructuras, como pueda ser Valencia.
Y por si fuera poco no creais que se fue solo a Madrid, sino que aparte de llevar tras el a varios cargos de peso, incluido un ex-presidente de la diputación provincial, el alcalaeño Siro López, aproverchó para colocar al frente del mismisimo Museo Arqueológico Nacional a la competente arqueóloga, ex-directora del Museo Provincial de Albacete y por breve tiempo Consejera de Cultura de Castilla-La Mancha, Rubí Sanz Gamo.
Políticos así no son usuales en Albacete.
No hablamos solo de un político, hablamos de uno de los personajes más preeeminentes, si no el que más, que ha dado la provincia en toda su historia.
Un político en el que cualquier persona de la calle podía verse reflejada, una persona con una conducta normal, una forma de hablar sencilla, directa y con el deje que resulta tan familiar para cualquier manchego; un polñitico aparentemente sencillo con aire de persona normal, sin estéticas de laboratorio y de estilista, sin el habla rebuscada y amanerada usando palabras incomprensibles en discursos que se pierden en interminables vericuetos que caracteríza a los políticos.
Por eso ha sido siempre tan valorado por la gente, por eso incluso los que no compartimos buena parte de su discurso tendemos a verlo con simpatía.
Cuando vea los discursos estudiados de Rajoy y el gesticular "precocinado" y en absoluto espontáneo de Zapatero echaré de menos el habla directa y el soniquete de ese acento familiar que los políticos de La Mancha se comen al llegar a Madrid, abochornandose de su tierra y renegando de su cultura popular.
Bono no comparte el modelo territorial del castellanismo, y tal vez tampoco el cultural, pero al menos ha tenido siempre la valentía de defender a su tierra, tal y como el la concibe, en lugar de repudiarla y entregarse al puro sucursalismo. Y eso es meritorio en una tierra donde esas cosas no son usuales.
Lamento su marcha, cualquier otro no será mejor para el castellanismo pero será inequivocamente peor para Albacete y para Castilla-La Mancha.

