Yo es que lo veo y no lo creo: a ver, el verdadero nacionalismo "separatista" es el español, del cual aquí, en este foro, hacen gala muchos. Aunque claro, sin aún enarbolar el águila de San Juan Evangelista... pero llegará por estos lares, que Losantos dixit.
Que nos enteremos que el separatismo lo ha cultivado el "centro" (Estado) y su ideología (Nacionalismo Estatalista). El Estado ha tenido siglos y recursos (escuela "nacional" y ejército "nacional", fundamentalmente) para "nacionalizar" a la población peninsular, las más de modo autoritario, las menos democráticamente. Y siempre han existido resistencias. El resultado ha sido una tensión entre los proyectos jurídico-políticos homogeneizadores desde el centro ("La Corte") y la tozudez (más o menos organizada políticamente) de los "hechos heterogeneos", porque la península bajo soberanía del Estado español ha sido y es un verdadero continente en miniatura, diversísimo.
El único nacionalismo "disgregador" de esa diversidad es el españolista, basado en el secuestro y manipulación de las energías y señas de identidad nacionales principalmente castellanas, haciendo un uso belicista en su sentido literal y metafórico, con la intención de representar homogeneizadoramente la heterogeneidad real y toda tentativa de construir vínculos ("Las Españas", "Confederalismo" o "Federalismo") basados en el respeto a esa diversidad y la expresión libre de la voluntad de las partes.
Comunero Morado es que aquí algunos consideran que el nacionalismo españolista "de hecho" no existe. Me explico: no dicen que no exista: es que lo "obvian" en su argumentación y no obstante centran toda su atención en los "males" del nacionalismo periférico.
Pues no señores: el mal, lo que disgregra, está en las tendencias y remembranzas centralistas que permanecen en el "sistema político constitucional" y no satisfacen a amplios sectores de la población de pueblos como el vasco o el catalán.
Los nacionalismos "periféricos" no son la causa del "mal", del problema, o son un error antropológico "ab origine", señores, no. Son el reflejo -alguno con un rostro deforme y retroalimentario como la violencia terrorista en el País Vasco-Navarro-, son efecto de un nacionalismo españolista que, impositivo, ha despreciado lo que no ha manipulado o controlado.
Algunos todavía no se han nado cuenta que los nacionalismo "sin Estado" suelen ser reacciones a nacionalismos "con Estado" y que, si bien la violencia como instrumento político debe ser desterrada del horizonte moral y táctico, el responsable histórico de la dinámica y de la persistencia de una memoria colectiva nacionalista "periférica" es la homogeneización asfixiante del nacionalismo del "centro" (Espero que algunos se enteren de una vez que centro-periferia no hace referencia al espacio geográfico sino a una relación jerárquica).
Y desde luego, los comentarios sobre el uso de la violencia para responder a la violencia, además de reproducirla, son despreciables moralmente. Propios del "bolchevismo de derechas" que diría Primno de Rivera.

