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Autor Tema: CARTA ABIERTA A LA JUVENTUD CASTELLANA  (Leído 592 veces)
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Cienfuegos2
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« : Noviembre 14, 2006, 23:29:12 »


Extrado de http://www.nodo50.org/izca/documentos/varios65.html

CARTA ABIERTA A LA JUVENTUD CASTELLANA

Desde hace muchos aos, asistimos a un tremendo avance de la economa especulativa, criminal y depredadora en el conjunto del Estado Espaol, aunque con ciertas diferencias en cuanto a su ritmo, entre los diversos territorios; y segn cual sea el partido hegemnico institucionalmente hablando. Esta situacin no tiene parangn con otras economas capitalistas de Europa occidental.

Desde luego se llevan la palma, sin ningn gnero de dudas los del PP, es decir la derecha fascista espaola, pero todos los partidos del arco institucional del sistema, estn en una u otra medida implicados en ese pozo de criminalidad y corrupcin.

Esta realidad que incluso desde la fraccin del bloque dominante espaol hoy en el gobierno y sus grupos mediticos, especialmente el grupo Prisa, pretenden moderar por que estan alcanzando unos niveles de irracionalidad y riesgo que suponen un autntico peligro a medio plazo para el conjunto del capitalismo espaol, responde sin embargo a la visin ms tradicional y genuina del poder espaol sobre los negocios: Acumular el mayor capital en el menor tiempo posible, sin tener en cuenta para nada los costes de tal proceso, ni humanos, ni ecolgicos, ni tan siquiera polticos.

En la conquista de Amrica era la fiebre de los metales preciosos, ahora es la fiebre del ladrillo.

El planteamiento es siempre el mismo, el enriquecimiento rpido y fcil, utilizando los mtodos mas depredadores, criminales y especulativos.

Desde el movimiento popular castellano hemos alentado desde hace aos, la resistencia social contra este fenmeno de singular importancia en el capitalismo espaol y autntica lacra de la sociedad en sus tres componentes bsicos: economa criminal (narcotrfico, prostitucin, trfico de personas...) - corrupcin poltica - especulacin urbanstica (blanqueo de dinero con la colaboracin de las instituciones financieras entre otras; y sustanciacin del negocio).

La Coordinadora contra el narcotrfico, la corrupcin y la especulacin del barrio de Pajarillos (Valladolid) es un gran ejemplo de Resistencia popular, concreta y real, contra ese modelo capitalista.


En los ltimos meses, asistimos a la apertura de un nuevo frente de lucha contra la economa especulativa, el movimiento por una vivienda digna, protagonizado esencialmente por jvenes, esa lucha tiene una gran potencialidad y el gran inters de que pone el dedo en la llaga de los vnculos entre la especulacin urbanstica, la caresta de la vivienda y el papel de las instituciones financieras en el Estado Espaol.

La lucha de l@s jvenes, por el derecho a una vivienda en condiciones de dignidad, es de una gran potencialidad revolucionaria y cargada de simbolismos positivos.

Tod@s tenemos derecho a una vivienda digna en condiciones de dignidad; y tod@s tenemos derecho a una Patria digna en condiciones de dignidad; y ste es el segundo elemento de reflexin de esta carta que no se puede disociar en absoluto del primero.

El proyecto nacional espaol est en una profunda crisis estrategica, las contradicciones que lleva en su seno se van desarrollando, van madurando y dificultan seriamente su supervivencia a medio largo plazo.

La social democracia espaola, de la mano de Zapatero pretende una refundacin ms presentable del proyecto ''nacional-espaol'', basado en la filosofa de Espaa como nacin de naciones o planteamientos similares, que en el fondo no van ms alla de un nuevo regionalismo

Pero ocho aos de aznarato, adems de los cuarenta aos de franquismo, por no hablar de los aos del felipismo, han dejado tal huella en los diversos Pueblos del Estado, que pocos sectores en aquellas naciones con ms conciencia de su propia existencia, como Euskadi o Catalua, confian en ese proyecto.

Por otro lado la persistencia en la fraccin del bloque dominante espaol vinculada al PP y con gran presencia en los poderes fcticos: mediticos e institucionales, de unos planteamientos abiertamente espaolistas y fascistoides, impide cualquier movimiento social de fondo de acercamiento a un terico proyecto compartido entre las diversas naciones del Estado.

En Euskal Herria y en Catalua avanza, sin ningn gnero de dudas un movimiento social, de fondo, autnticamente soberanista, aunque con distintas hegemonias de clase que de facto supone la puesta en cuestin real y prctica, no solo teorica y/o poltica, del proyecto nacional espaol

En la llamada ''izquierda revolucionaria espaola'', eso crea profunda preocupacin e incluso se hacen llamamientos al movimiento popular vasco a que frenen su proceso, hasta que el conjunto de la ''izquierda estatal espaola'', este en condiciones de ''dirigir todo el proceso''.

Cmo se pueden plantear desde una pretendida perspectiva revolucionaria, cosas tan tremendamente reaccionarias?

A nosotr@s, no solo no nos preocupa sino que nos parece un factor tremendamente positivo, que existin movimientos populares de otras naciones que hayan conseguido un nivel de desarrollo importantsimo; y capaz de poner contra las cuerdas al Estado Espaol. Eso no solo no es un factor negativo para nuestra causa, sino muy por el contrario, si sabemos situarnos, un factor muy positivo para el movimiento popular castellano.

Por que a nosotr@s no nos preocupa el futuro de Espaa, que es en si mismo un proyecto nacional imperialista y cuya reproduccin es solo til al bloque dominante espaol; y ello en cualquiera de sus posibles formas polticas, incluyendo la de la III Repblica espaola.

Eso no significa, sino todo lo contrario, que no estemos interesados en la lucha contra la monarqua, en la articulacin de un movimiento popular contra la monarqua, tal como el que realiz la convocatoria de la manifestacin en Salamanca en octubre de 2005, durante la cumbre iberoamericana, con un notable xito por cierto.

Pero lo que no nos interesa, por que es un planteamiento absolutamente equivocado, es la construccin de un movimiento por la III repblica espaola, espaola ni la repblica.

Reivindicamos lo que tuvieron de positivo las experiencias republicanas en el Estado Espaol; y reivindicamos muy especialmente la resistencia antifascista, surgida en el escenario de la defensa del gobierno del Frente Popular frente al alzamiento fascista de julio de 1936, pero no podemos olvidar que durante el rgimen de la II repblica hubo un gobierno, durante el bienio negro, que reprimi a sangre y fuego la lucha obrera especialmente en Asturias, que disolvi las instituciones nacionales catalanas; y que el propio gobierno del Frente Popular fue incapaz de resolver positivamente los intereses de clase y nacionales que tericamente representaba; y que ello fue una de las bases de la derrota.

Estamos en 2006, y por respeto y consideracin de las heroicas luchas contra el fascismo de los diversos pueblos del estado espaol; y muy especialmente del Pueblo Castellano de Madrid, no podemos volver a caer en errores del pasado.

La repblica que queremos es la republica castellana, es por ella por la que luchamos, ser desde luego del mayor inters que si hay otros pueblos de la pennsula iberica que quieren establecer lazos especiales de colaboracin entre ellos, as ocurra. Pero eso ha de ser desde la plena soberana de cada uno de ellos.


Construir la patria castellana.

La nacin espaola, tiene importantes signos de enfermedad incurable, que posiblemente la lleven a la muerte, no vamos a llorar por ello, pero lo que si tenemos que hacer es ponernos de verdad a la construccin de la nacin castellana, de la patria castellana, desde una perspectiva de clase, de gnero y de solidaridad internacionalista.

El movimiento popular castellano lleva recorrido un cierto camino, el de poner los cimientos, hemos sufrido una fuerte represin desde los inicios de nuestra existencia, decenas y decenas de militantes procesados, detenidos, numerossimas sanciones econmicas, etc.

El Estado ha intentado impedir que la simiente germinara, no lo han conseguido, hay hoy una nueva generacin de jvenes castellanistas organizada fundamentalmente en Yesca, pero tambin en otros colectivos que as lo demuestran.

En vuestras manos est el futuro de este Pueblo

La construccin de una nacin aunque tenga unas claras bases histricas es una tarea compleja y no breve, pero estamos viviendo un momento histrico de cambios a veces muy rpidos y hay que estar a la altura de las circunstancias.

El espaolismo tiene una gran penetracin social, cultural e ideolgica en Castilla, la vivencia del debilitamiento nacional-espaol en Castilla, es con frecuencia tremendamente traumtico, se siente como la destruccin de la propia patria.

No hay que escandalizarse por que esto ocurra entre las clases populares, poco formadas polticamente.

El escndalo es que esto ocurra entre los que se llaman revolucionarios y se auto consideran con una gran formacin poltica.

Esta situacin subjetiva solo tiene una alternativa y adems se tiene que hacer con prontitud, la construccin de una conciencia nacional castellana, la construccin de una conciencia patritica castellana, ahora es el momento de dar un gran paso adelante en esa tarea.

El capitalismo depredador y criminal espaol y su proyecto nacional con todo su entramado institucional, son las dos caras de la misma moneda.

La lucha por una vivienda digna y la lucha por una patria digna, son tambin las dos caras de lo que deber ser un mismo impulso global de lucha.

La construccin nacional en Castilla, hemos de hacerla en base a las particularidades de nuestro pueblo, desde una perspectiva de clase y de gnero; y recogiendo todas las aportaciones progresistas de la historia de los movimientos populares en nuestra tierra: movimiento comunero; movimiento republicano; movimiento libertario; movimiento antifascista; movimientos socialista y comunista; y todo ello en la perspectiva del nuevo movimiento comunero del siglo XXI.

La derrota del proyecto nacional espaol y su estado, no nos debera de preocupar, por el contrario es un escenario lleno de oportunidades para Castilla, para la construccin de un proyecto social nuevo para nuestra tierra, para nuestra gente, sin los condicionantes que el estado del bloque dominante espaol, impone a nuestro pueblo.

La derrota del proyecto nacional espaol abre un escenario en el que Castilla podr desarrollar aquellas relaciones internacionales que realmente interesan a nuestro pueblo en un plano de igualdad, de cooperacin mutua y de solidaridad; y en ese escenario tendr una gran importancia la intensificacin de los vnculos con los pases latinoamericanos y la reivindicacin de una ciudadana iberoamericana.


Too Snchez a 13 de noviembre de 2006

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Pues eso, viva la Patria Castellana, primero soberana de nuestro pueblo y luego ya veremos con "quin nos casamos". Qu os parece?
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