este mensaje va dirigido para comentar los problemas de las ciudades medias que no son capitales provinciales, y qué es lo mejor para su desarrollo y progreso.
esto son dos opiniones de dos jovenes, supongo que mirandeses, que ha salido en el periodico local economico ECOMIRANDA.
Jonathan López: EN BUSCA DE LO QUE REALMETNE IMPORTA
La noche del Centenario de nuestra ciudad en una de las entrevistas que realizamos a pie de río para consultar a los mirandeses sobre los fuegos artificiales que veríamos a continuación me quede con un comentario de uno de los entrevistados que decía así:"la gente de Miranda era mejor antes, no teníamos tanto pero nos repartíamos las pocas migas que teníamos, ahora la gente no hace eso". Y es que, nos hemos olvidado de nuestra historia y hemos adaptado nuestra realidad a un presente carente de información acerca de lo que fuimos, para olvidar, lo que queremos ser.
Más de ocho cines hace 25 años, uno en la actualidad que lucha por sobrevivir entre las grandes superficies comerciales de las ciudades colindantes. Nombres como Calisto Beitio, director de teatro internacionalmente reconocido fuera de Miranda, no es ni siquiera un nombre sonado en nuestra ciudad entre los jóvenes. El cine "con otros ojos", que cada semana en la Casa de Cultura ofrece a los mirandeses un amplio abanico de películas que realmente merecen la pena ver, no cuenta con el respaldo del público. Hemos olvidado que hace 25 años, con la tradición izquierdista que consta en nuestra ciudad, los terrenos colindantes a Reposa estaban ocupados por un campo de concentración construido durante la dictadura franquista que albergó a más de 10.000 prisioneros durante sus diez años de vida.
Hemos permitido que el puente de Carlos III, reconstruido piedra a piedra tras una gran riada, pase de ser un puente de estructura románica a un puente de una estructura esperpéntica que nadie sabe describir, no sólo por la absurda forja usada para su barandilla, sino por los ojos del puente que han sido tapados en su parte superior por unas terribles vigas que cruzan sus laterales. Se construye una pista de atletismo en el polideportivo provista de suelo de goma, gradas y unas instalaciones dignas de cualquier capital, pero la persona encargada de ello parece no conocer los metros que la pista debe tener para albergar competiciones oficiales por lo que desde su construcción únicamente se ha podido utilizar para entrenamientos y para albergar las famosas mini olimpiadas que todos los niños mirandeses hemos disputado alguna vez.
Para llegar a ser la ciudad industrial de la que hoy "presumimos" hemos tenido que aceptar una Central Nuclear y una química que ni siquiera pertenece a nuestra provincia pero que dejan todos sus vertidos en nuestro río.
Y es que los mirandeses, y yo me considero uno de ellos, nos preocupamos mucho más de las pequeñas estupideces que nos ofrecen a un alto precio que de las cosas que realmente merecen la pena de nuestra ciudad...llegamos a pagar 17 euros por una entrada de fútbol y, ni siquiera hemos visitado nunca el jardín botánico...nos importa mucho más la construcción de un nuevo campo de fútbol para un equipo que milita en tercer división, que la instalación de una o varias carreras universitarias con el aporte económico y rejuvenecedor que ello aportaría a la ciudad.
Señores, seamos coherentes en este año del Centenario de Miranda de Ebro como ciudad, comencemos a plantearnos alguno de estos temas para intentar que este año no sólo sea un cúmulo de actos conmemorativos sino un paso más de cara a la construcción de una ciudad joven, dinámica y culta.
Y otra joven opinión de...
Jorge López de Briñas: MIRANDA, UNA EMPRESA DE TODOS
Imaginemos que Miranda es una empresa ¿Invertiría usted en ella? Son muchos los mirandeses que se sienten orgullosos de su ciudad pero no tantos los que tienen conciencia de lo que ahora mismo ocurre en ella.
Poco a poco estamos consiguiendo que Miranda se parezca más a ciudades como Vitoria, Burgos etc. Para que los mirandeses y mirandesas no se tengan que desplazar a otros lugares para encontrar lo que buscan, hacer de Miranda una ciudad mejor es el objetivo de todos nosotros, pero esto es imposible de conseguir si nosotros, los ciudadanos, no invertimos en ella.
Como una buena empresa comenzaremos por la imagen, puesto que es una de las cosas más importantes que debemos cuidar. Nuestra ciudad está llena de pintadas, debemos concienciarnos de que hay que cuidar mucho la apariencia porque es una tarjeta de presentación. Al igual que nos ponemos nuestros mejores trajes pero no los más caros sino los que más nos gustan ycon los que mejor nos sentimos, también deberíamos preocuparnos porque nuestra ciudad esté limpia y ofrezca su mejor aspecto tanto para los que la habitamos como para los que la visitan.
Para mejorar esta imagen también es muy importante la relación entre las personas porque en la educación reside el respeto, y parece mentira que en una ciudad como Miranda, halla peleas y conflictos entre nosotros. Si creamos un ambiente grato podremos lograr mayores y mejores objetivos.
La imagen de nuestra ciudad la componen no solo sus edificios, sino también los parques y jardines, el mobiliario urbano. Como en cualquier empresa, el material con el que trabajamos debe respetarse y cuidarse. De esta manera conseguiremos una mejor imagen y un mayor desarrollo en la ciudad. El respeto a nuestro entorno redunda en una ciudad más agradable para vivirla y disfrutarla.
El capital de esta empresa tan especial son los ciudadanos y ciudadanas. Este capital genera ilusión y esperanza Por lo tanto debemos trabaja para que crezca, se multiplique, se difunda la ilusión y cumpla la función de sostener esta compleja estructura. Se ha de dar mayor importancia a los planes de inversión en educación, en ocio y en cultura. Asó crearemos expectativas para un futuro pues es una empresa a largo plazo. Los jóvenes son el motor de cualquier cambio. Si conseguimos implicarlos en el proceso, éste funcionará mejor. Podemos vernos a nosotros mismos como si fuésemos acciones de esta gran ciudad-empresa, en la que no existe ánimo de lucro sino ánimo de orgullo. ¿ y que decir de la competencia? Rodeados de otras ciudades más equipadas corremos el riesgo de no ofrecer el suficiente atractivo. Vender nuestro producto es cosa de todos. Hemos de invertir en ella puesto que es nuestra empresa y el objetivo es que crezca. Si compramos en otras ciudades e invertimos en ellas, el esfuerzo de equipo que pretendemos se viene abajo. Es el caso de las rebajas, muchos mirandeses nos acercamos a Vitoria para hacer las compras por estas fechas y dejamos nuestro dinero en otros comercios, cuando tenemos aquí gran variedad de establecimientos. Actuando de esta manera nunca conseguiremos que nuestra ciudad se desarrolle en este ámbito.
La manera de promocionarnos será el boca a boca. Nosotros mismo, hablando bien de nuestra ciudad allá donde vayamos dejaremos claro nuestro orgullo de pertenecer a este proyecto. De este modo la gente que no nos conoce se sentirá atraída y deseará visitarnos.
Las puertas ya están abiertas desde hace siglos, pero soplan vientos de renovación. Ahora es nuestro momento y es y es una labor de todos, un esfuerzo que se verá recompensado con creces a corto plazo si cada uno de nosotros nos concienciamos. Sin perder nuestras raíces y nuestra identidad, podemos con este pequeño impulso, hacer de Miranda una ciudad de la que sentirnos orgullosos.
¡manos a la obra! Aún queda mucho por hacer.

