Jejejejeje... Yo ya me leí el libro. Mira, basta que me prohiban o me censuren el acceso a determinados libros para que me entren más ganas aún de leerlos. Y además como es cortito y se lee bien no me llevó ni un día.
Claro que los datos expuestos son políticamente incorrectos, son verdades incómodas para aquellos que niegan la tortura. Aunque los casos Lasa-Zabala, Portu-Sarasola y demás que cita el libro, son conocidos por casi toda la sociedad.
El problema viene a ser que al estar estas personas relacionadas con el entorno de ETA, los casos de tortura no resultan socialmente alarmantes por aquello de
"si son terroristas o batasunos, que se j..." Creo que socialmente, se tiende a justificar la tortura en estos supuestos (terrorismo o colaboración con terroristas).
En el caso de Mikel Zabalza, supuestamente asesinado en un cuartel como consecuencia de la tortura, es quizá el más trágico, dado que parece que este chico no tenía nada que ver con ETA y aún así, la sociedad sigue pensando
"pues era vasco ¿no? Mira que apellidos tenía... Puede que no fuera de la ETA pero ante la duda..."Yo discrepo con el autor del libro cuando dice que la sociedad española ni sabe ni quiere saber de las torturas porque no le conviene; yo creo que somos tontos pero no tanto, de modo que opino que la sociedad española sabe de las torturas o al menos se las imagina, pero por alguna razón que no alcanzo a entender, no parece muy molesta por ello, sobre todo si de "terroristas" va la cosa (últimamente el término terrorista se aplica muy a la ligera, sino, mirad al pobre de Wikileaks con eso de alegar "terrorismo informático" para pedir su extradición).
Esta es la triste realidad de este país.

