Hostiazo durísimo del Estado español a Castilla

Fomento estudia reducir un 30% los trenes de media distancia que circulan en Castilla y León, lo que rebajaría en un 18% las posibilidades de viaje dentro de la Comunidad. Esta media pretende racionalizar 16 relaciones ferroviarias, suprimiendo diez circulaciones y reduciendo el resto. No obstante, seis conexiones se cubrirían con trenes de larga distancia, según el informe del Ministerio.
En ese sentido, los cambios que Fomento ha propuesto se están negociando con diferentes agentes sociales y con las autonomías que podrán financiar aquellos servicios que consideren interesantes para sus territorios.
Las modificaciones en el servicio actual afectarían en la Comunidad a 24 relaciones ferroviarias de media distancia, lo que supone que dejarían de circular tres de cada diez trenes.
En conjunto, Fomento estima que el plan afectará a 945.000 viajeros y que 172 estaciones dejarán de tener parada de trenes, de las que 18 se encuentran en Castilla y León. El ahorro previsto es de 51 millones. No obstante, el departamento de Ana Pastor se ha comprometido a garantizar el transporte público mediante autobús en aquellas poblaciones que se queden sin servicio ferroviario.
La reorganización del servicio de media distancia afectaría principalmente a las relaciones que no cuentan con la obligación de servicio público, aprobada a finales de 2012. Nueve conexiones de la Comunidad no tienen ya garantizada la financiación del Estado que sufraga el coste que no se cubre con los billetes. Éstas contaban hasta ahora con 161 circulaciones semanales. El Ministerio pretende suprimirlas todas y mantener dos trenes a la semana (ambos sentidos) en la conexión Valladolid-Medina del Campo.
Es decir, Fomento ha propuesto eliminar las relaciones: Madrid-Segovia (88 semanales), Puebla de Sanabria-Orense (14), Salamanca-Ávila (14), Valladolid-Reinosa (5), Valladolid-Palencia (12), Valladolid-Palencia-Burgos (seis), Valladolid-Medina del Campo (13) y Miranda de Ebro-Logroño (dos).
También, la reorganización afecta a las relaciones que cuentan con la declaración de servicio público. Se trata de las de Mirada de Ebro-Vitoria, que perdería una circulación y se quedaría con 36; Valladolid-Ávila, que ya no contaría con 54, sino con 28; y Valladolid-Palencia-León, que perdería dos y se quedaría con 14. También, Fomento proyecta reducir los trenes que cubrían el trayecto León-Valladolid y Valladolid-Burgos, con 14 y dos circulaciones semanales. Además, se suprimirían las relaciones Miranda-Pamplona (una circulación semanal) y la Ávila-Madrid, que cuenta con 13.

