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Autor Tema: 1837: El fin de las Comunidades  (Leído 1252 veces)
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Juan Otero
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« : Junio 23, 2013, 18:14:12 »


Interesante artculo sobre las Comunidades de Villa y Tierra

http://www.asc-castilla.org/contenido/index.php/castilla/historia/255-1837comunidades

En 8 de Noviembre ltimo se comunic por este Ministerio al Jefe Poltico de Soria la Real Orden que sigue:

As comenz el final de las Comunidades de Villa y Tierra en Castilla. En este artculo nos adentraremos en estas instituciones claves para comprender a Castilla en su esencia ms popular y tradicional, cmo comenzaron y cules fueron las consecuencias de su final.

Comienzo y apogeo de las Comunidades (S.XI S.XIII)

Las Comunidades de Villa y Tierra fueron durante 7 siglos una institucin muy til para el desarrollo de la vida popular y local, as como un eficaz interlocutor con el poder superior: por encima de las Comunidades solo estaban las Cortes y el Rey de Castilla. Ello puede darnos una idea de que estos organismos, junto con las Merindades (jurisdicciones entre el ro Duero y el mar Cantbrico) y las Encomiendas (en La Mancha central y occidental) constituan el verdadero cuerpo orgnico del pas castellano por entonces.

Su organizacin se aproximaba mucho a la de las antiguos aprovechamientos colectivos de recursos agrcolas y ganaderos que los pueblos celtas (vacceos, vetones, carpetanos y arvacos, principalmente) haban desarrollado antes de su romanizacin, y que se mantuvieron incluso a llegada de los visigodos, ya que los godos, como pueblo eminentemente rural que eran, fomentaron y apoyaron esta gestin compartida de los recursos en pequeas comunidades rurales. Tras la invasin islmica, a partir del siglo IX, un nuevo pueblo (en realidad campesinos godos que no haban doblado la rodilla frente al islam) comenz a bajar de los montes cntabros hacia la meseta en una apuesta entre la vida y la muerte: nada que perder, todo por ganar. No es de extraar que aquellos campesinos-soldados que levantaban atalayas por doquier (lo que llev a que se conociera la zona en Crdoba como Al-Quil, las fortalezas) nombraran a su tierra Castella, el pas de los castillos. Tampoco es de extraar que en su repoblacin, los viejos godos y nuevos castellanos reprodujeran las formas de vida rural que haban heredado de sus antepasados: la gestin comunal de los recursos.


Sin embargo es con el proceso de la Reconquista cuando los alfoces, comunes, universidades o comunidades (por todos esos trminos se les nombraba), ya fueren de villa o ciudad y tierra, se desarrollan en su totalidad en la Extremadura Castellana (tierras entre el Duero y el Tajo) en el siglo XI con el objetivo de gestionar el vasto territorio incorporado al reino castellano por entonces. Se desarrollaron 3 tipos de Comunidades: de realengo (las ms numerosas), de seoro y de abadengo. El proceso de desarrollo y el poder que fueron adquiriendo los rganos populares y concejiles en Castilla fue tal que hacia 1230 ms del 95% del territorio de la Extremadura Castellana estaba estructurado en Comunidades de Villa y Tierra. Las tierras entre el Duero y el Tajo se consagraban as como el autntico nervio y la verdadera fuerza de Castilla: en ellas se concentraba la mayora de la poblacin, en ellas estaba la mayor produccin de recursos y en ellas resida la verdadera potencia del sistema militar castellano: las milicias concejiles, que constituan un sistema muy verstil de ataque y autodefensa nico en Europa. Las Comunidades posean ejrcitos y designaban capitanes, siendo el Rey el comandante en jefe de los ejrcitos castellanos.


Las fuentes naturales de produccin, principalmente los bosques, pastos y aguas, son patrimonio del Concejo. Junto a esta propiedad pblica coexiste la propiedad privada de las casas, huertas y tierras de labor. Tambin era propiedad comunal el subsuelo, ciertas industrias de inters general y el comercio de los productos bsicos.

La estructura, gestin y oficios en las Comunidades eran los siguientes:


El proceso de seorializacin (S.XIV S.XV)

A mediados del siglo XIV la inestabilidad de la Corona y el estallido de la I Guerra Civil Castellana (1366-1369) entre los partidarios de Pedro I el Cruel y Enrique de Trastmara obligaron a ambos a buscar apoyos en la nobleza, consiguindolo con mayor xito el segundo, que sera proclamado Rey de Castilla con el nombre de Enrique II tras el regicidio de su hermanastro Pedro I en Montiel (Ciudad Real). Con acierto llamado Enrique el de las Mercedes, por tantas como concedi en su afn de ganarse el apoyo de los grandes del Reino. En ese empeo enajen y segreg grandsimas extensiones de terreno de las Comunidades de realengo para convertirlas en Comunidades de seoro o simples aldeas enajenadas a las que se conceda el ttulo de Villa y se ponan bajo la jurisdiccin de un noble. Varias Comunidades por entonces pasaron a convertirse por arte de magia en condados, marquesados y ducados.

A partir de ese momento los sucesivos monarcas castellanos siguieron la prctica con mayor profusin si cabe:

-Seoro de Villena: 1304 (elevado a Marquesado en 1445)
-Seoro de Aguilar de Campoo: 1339 (elevado a Marquesado en 1482)
-Seoro de Oropesa: 1355 (elevado a Condado en 1475)
-Seoro de El Real de Manzanares: 1366 (elevado a Condado en 1445)
-Condado de Medinaceli: 1368 (elevado a Ducado en 1479)
-Seoro de Bjar: 1394 (elevado a Ducado en 1485)
-Seoro de Arvalo: 1420 (elevado a Ducado en 1469)
-Condado de Plasencia: 1442 (elevado a Ducado en 1476)
-Condado de Saldaa: 1479

Los villazgos (S. XVI S. XVIII)

A partir del siglo XVI, con la venida del Imperio y el empeo por parte de la dinasta Habsburgo de mantener las posesiones espaolas en Europa, la Monarqua Hispnica se vio envuelta en una serie de guerras que agotaron la Real Hacienda, pues eran los reinos de la Corona castellano-leonesa los nicos que contribuan al esfuerzo blico. La bancarrota de 1557, seguida de las de 1575 y 1596 oblig a la Corona a sacar a la venta los privilegios de villazgo: cualquier aldea perteneciente a una Comunidad de Villa y Tierra poda pagar una cuantiosa suma de maraveds y quedaba enajenada de la cabecera de la Comunidad, pasando a constituirse en Villa con jurisdiccin propia.


Esta situacin, agraviada por los constantes desafueros que los nobles cometan en muchas de sus tierras de seoro llev a muchas aldeas a empearse por generaciones con la Corona con tal de salir de la jurisdiccin seorial o de la cabecera de la Comunidad, contribuyendo a desintegrar ms el mapa de las Comunidades en Castilla.

Es as como poltica y geogrficamente se va destruyendo el ser de la Comunidad y la fortaleza del Concejo hasta llegar a la impotencia, la soledad y el aislamiento de la aldea convertida en Villa previo pago. La independencia municipal, que a primera vista pudo parecer beneficiosa, tal vez no lo fuera en realidad tanto. Las viejas comunidades agrarias con base en el disfrute comn de leyes y bienes se disolvan por la poltica fiscal de los Reyes; y esta disolucin no puede considerarse positiva porque toda divisin que concede libertad conlleva la renuncia a otros derechos de convivencia en fraternidad. No debieron olvidar esto aquellas aldeas que, por el disfrute de las pequeas libertades, sacrificaron los grandes bienes de la unin.

La aldea enajenada, la nueva Villa, fue perdiendo su sentido histrico y su conciencia de pertenencia a la gran Comunidad y acab por ser incapaz de mantener su propia unidad: fue vctima de la debilidad de su propia independencia, ya que careca de fuerza para garantizar la defensa de sus propios derechos.

El final de las Comunidades (1837)

El siglo XIX se asoma en nuestra tierra habiendo perdido el sentido histrico de nuestro campo, de la otrora potente industria de la lana, con una patria castellana dividida y agotada en su estructura ms tradicional y fundamental: las viejas Comunidades agrarias.

Sin rumbo, sin una brjula que marcara el norte en una tierra cuya ilusin se llevaron los navos de las Indias y los Tercios de Flandes y Npoles, es lgico que la voracidad racionalizadora de los Gobiernos liberales se llevaran por delante lo poco que quedaba de la estructura concejil castellana.

Creadas las provincias en 1833 y creada la figura del Jefe Poltico (actual Presidente de la Diputacin), los Gobiernos liberales pretendieron que las Diputaciones asumieran todas las funciones que quedaban demasiado lejos de los despachos de los distintos Ministerios.


La Real Orden de Supresin de Juntas o Ayuntamientos Generales de Universidades de 31 de mayo de 1837 suprimi las Comunidades de Soria, San Pedro Manrique y Caracena, entregando todos los bienes comunales a la Diputacin de Soria (montes y recursos pblicos que seran enajenados en las sucesivas desamortizaciones posteriores). La Real Orden asimismo obliga a la supresin de todas las Comunidades restantes que quedaban en Castilla.

Con ello finaliza una poca, a partir de la cual Castilla pasa a integrarse de forma efectiva y total en el sistema francs de las provincias o departamentos en su versin espaola.
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"La propia memoria de CASTILLA ha sido maltratada. Tardamente los historiadores han restaurado el sentido de la Revolucin Comunera. Por los campos que se avistan desde el mirador de Autilla del Pino (Palencia) corri la rebelin antiseorial y democrtica" Csar Alonso de los Ros
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« Respuesta #1 : Septiembre 03, 2013, 23:13:10 »


Con ello finaliza una poca, a partir de la cual Castilla pasa a integrarse de forma efectiva y total en el sistema francs de las provincias o departamentos en su versin espaola.


Y se inician las Desamortizaciones para darle dinero a Espatraa, se van machacando hasta desaparecer todas las instituciones castellanas, y se profundiza en el camino del analfabetismo y la incultura. La Espatraa de charanga y pandereta, cerrado y sacrista. La Espatraa cerrada a los aires de democracia que soplaban por Europa. La Espaa caciquil en su apogeo. El siglo XIX, el peor de la historia, el siglo donde se mata a Castilla de verdad (ahora no estamos ms que intentar resucitar un fiambre de entonces). No por algo los nacionalismos antiespaoles surgen en el siglo XIX, el de mayor decrepitud y degeneracin de las estructuras de Espatraa.

No hay ms, para cualquiera que se asome a la historia soltando el lastre de la educacin espatraola que nos han metido en el colegio.
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El estado espaol : estructura caciquil garante de las mayores injusticias que se pueden encontrar en Europa. Castilla: primer pueblo sometido y amordazado por l. Nuestro papel no puede ser echarle encima este yugo a cuantos ms mejor, sino romperlo por fin y librar con ello al mundo de esta lacra.
Juan Otero
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« Respuesta #2 : Abril 19, 2014, 17:57:26 »


Cosas que seguimos pagando en Castilla desde entonces
...desde 1521 Castilla no se ha vuelto a levantar...
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"La propia memoria de CASTILLA ha sido maltratada. Tardamente los historiadores han restaurado el sentido de la Revolucin Comunera. Por los campos que se avistan desde el mirador de Autilla del Pino (Palencia) corri la rebelin antiseorial y democrtica" Csar Alonso de los Ros
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