PEDRADAS CONTRA VILLALAR
Las recientes declaraciones efectuadas por el sr. Lanzarote ante una compañía de militares solicitando el cambio de fecha en la celebración del día de Castilla y León suponen la constatación de lo obvio: el acercamiento del PP a la fiesta de Villalar de la que ha estado excluído durante casi treinta años no ha sido más que un movimiento táctico y deshonesto para
presentarse ante la ciudadanía como un partido comprometido con esta tierra y con sus símbolos. Llueve sobre mojado. Nos hemos acostumbrado los salmantinos a tener un alcalde propenso a la astracanada, a la declaración altisonante y a la pendencia. Un día insulta a la ministra, otro niega la palabra en un pleno a una mujer, otro se intenta pegar con un ecologista...
La desaparición del monumento a Francisco Maldonado de su tradicional emplazamiento obedece a un ajuste de cuentas del regidor no con la historia, sino con sus adversarios políticos. Quien en otros lugares de nuestro patrimonio histórico artístico defiende el derecho a la pervivencia de símbolos franquistas como tributo a la historia, no tuvo el menor empacho en desterrar el busto dedicado por la ciudad -y por suscripción popular- al comunero local en 1920. No le gusta al alcalde que no hace muchos años se celebraran allí actos políticos donde se denunciaba la política de su partido, o tampoco que el comunero maldonado apoyara a la plataforma antiparking con un sonoro cartel. De los hechos estrictamente históricos casi ni hablamos.
Lanzarote, hoy es un personaje políticamente amortizado que se aferra al sillón, la pregunta es ¿cuántas memeces, cuántos titulares y cuánto se empañará el nombre de Salamanca hasta que definitivamente el personaje se marche?. Mientras eso ocurre la fama de nuestra ciudad se va degradando por la utilización sectaria y partidista que el excelentísimo señor, ha venido haciendo de las instituciones;ultimamente ya sin complejos. Se empezó trasladando el monumento del comunero Maldonado a un barrio de la ciudad, actuación que curiosamente pasó desapercibida para un sector de la prensa y de la ciudadanía, que todavía hoy se pregunta dónde está. Después se intentó cargar el museo de la Casa Lis, después se señaló la ciudad con carteles ofendiendo a los visitantes catalanes. Se deshonró una frase de Unamuno para ponerla al servicio de su partido, se mandaron anónimos a profesionales de la ciudad, podríamos seguir,ocurrencias ha tenido muchas, las hemos pagado todas y no sólo moralmente.
Es como si nuestro dilecto alcalde se hubiera vuelto adicto a la fanfarronada. Ha tenido sus diez minutos de gloria en Telecinco y ahora que no sale tanto en los medios "nacionales" parece que lo echa de menos, y bien que se esfuerza. Hace bien, se sabe impune simplemente porque le vota el 70% de la gente que tiene más de 60 años; el segmento de la población que menos formación política tiene, el que menos información maneja y el que es más facilemente manipulable. El presidente de la Junta mira para otro lado, pero lo cierto es que en un partido absolutamente jerarquizado como el PP, nadie puede pretender hacernos creer que Juan Vicente Herrera no estaba al corriente de la última necedad de Lanzarote. Me temo que continuará...
réplica del foro castellano 23 de abril a las declaraciones del alcalde.
publicadas hoy en tribuna de salamanca---------------------------------------------

