Este chaval fue militante de la IZA durante algunos años, y era recordado con cariño por todos nosotros aqui en Valladolid UN AMANTE DEL FÚTBOL Ángel Arenales era natural de Laguna del Duero, Valladolid.
Desde muy joven practicó el fútbol y llegó a formarse en las categorías inferiores del Real Valladolid.
Hace dos años decidió ir a trabajar como carnicero a la región altoaragonesa del Sobrarbe, instalándose en Boltaña. Su afición futbolística le animó a pedir permiso al Boltaña para entrenarse con ellos y mantener su forma física.
Su calidad impresionó tanto al técnico Antonio Castillo que le animó para formar parte del equipo en la Segunda Regional aragonesa. El jugador aceptó, y militó esa campaña en el equipo altoaragonés.
Pronto se ganó el cariño de sus compañeros, que le apodaron Movilla debido a su semejanza con el exjugador del Real Zaragoza. Por motivos laborales se trasladó en el 2006 a Aínsa, y la carrera deportiva del mediapunta goleador siguió en el Atlético Sobrarbe, club de Primera Regional.
Este verano decidió dejar el fútbol semiprofesional y pasó a jugar en el recién creado equipo de Veteranos del Sobrarbe, ya que siempre dijo que era una categoría más divertida para jugar al fútbol. Ayer jugó su último partido ante el Puebla de Castro. Amadeo Monedero, presidente del Atlético Sobrarbe, destacó que "Movilla era buen futbolista y un buen chaval".
Ángel Arenales no estaba casado, y su trágica muerte se produce en una semana de triste recuerdo para el mundo del deporte. A la reciente y agónica muerte del sevillista Antonio Puerta se le unieron los fallecimientos en similares circunstancias del futbolista zimbabuense Chaswe Nsofwa, del Hapoel Berrsheba israelí y la de Cédric Schlienger, un jugador francés de voleibol que militaba en la Segunda División francesa.
En medio de la vorágine causada por la muerte de Antonio Puerta el fútbol vuelve a vestirse de luto.
En la noche de ayer falleció el futbolista de 31 años Ángel Arenales tras disputar un partido amistoso en Aínsa con su equipo, el Veteranos del Sobrarbe. Arenales colaboró en la victoria de los suyos al marcar el último gol de su vida.
Durante el encuentro el jugador se estuvo quejando constantemente de algunas molestias en el pecho, pero nadie pensó que fuese algo de gravedad. De hecho, compañeros suyos le dijeron que dejase de bromear con ese tema.
Pero tras la retirada de los equipos a vestuarios el futbolista empezó a empeorar hasta desplomarse bruscamente en el suelo. Todos sus compañeros reaccionaron rápidamente avisando a emergencias y buscando a una doctora, que intentó, junto a los ATS que había en el campo, reanimar sin éxito al futbolista.
Nadie pudo hacer nada por salvar su vida, y cuando la UVI Móvil procedente de Monzón llegó a la localidad de Aínsa tan solo 45 minutos después del ataque sufrido, Arenales ya había fallecido. El primer diagnóstico realizado, a expensas de lo que finalmente dictamine la autopsia, es el de "muerte súbita". [/b]

