Jac, hay muchas, muchas cosas que te estás pasando por alto. (Con el permiso de Panadero que se me ha adelantado con un gran mensaje.)
Para empezar, hablando de historia que parece que tanto te gusta, Castilla la Vieja no sería la que es si Toledo no hubiera sido tomada a los musulmanes, pues hasta entonces la línea estable estaba en el río Duero. Fue gracias a que se consiguió ese baluarte sureño, que se pudo repoblar Ávila, Segovia, Madrid, Guadalajara (y también Salamanca, del "reino leonés"). Castilla hasta entonces era Burgos y algún otro territorio cercano, y lo dicho, León llegaba hasta el Duero.
Toledo una vez más, que por cierto, fue tomada por Alfonso VI, que era rey de Castilla, pero también de León.
Hasta ese punto nuestra historia está entrelazada, ya desde esos principios, ya ves.
Pero es que además, no estamos aquí para buscar qué pueblo de Valladolid pertenecía a León o a Castilla en el año 1220 ni para defender fronteras de hace 1000 años (o que directamente jamás han sido reales, como haces tú) sino que lo que defendemos es un proyecto de futuro, un proyecto perfectamente viable en el siglo XXI y que de hecho, es el más viable para nuestra tierra ahora mismo.
Nos negamos a que se nos impongan unos límites autonómicos que no están acordes a la realidad social. Aquí en el sur no queremos un ente como el actual castellano-manchego hecho de espaldas al centro cohesionador, que es Madrid. Un engendro que nunca podrá ser nada en este Estado. Que nunca podrá tener una universidad potente, que nunca podrá construirse una red de infraestructuras de comunicación aislada de Madrid, a no ser que sea pagada a base de subvenciones del resto del Estado, etc, etc. Nosotros no queremos ser una mierda, un lastre así, queremos que nuestra tierra funcione.
Tú para la meseta norte al dejar aislado el importante centro que es Valladolid hoy día, propones algo similar (no es tan cutre, es cierto, al menos en aspectos culturales comunes y unas tradiciones ancestrales es cierto que se basa -yo soy el primero que las conoce y las valora, de hecho me encantan-, y no se las inventa e impone, como nos hacen aquí en el engendro castellanomanchego). Pero dejas aislada a Burgos con Ávila y Segovia, ciudades que están a 110 y 90 km de Madrid respectivamente y por tanto en su órbita de influencia directísima, y a 240 y 180 km de Burgos y sin comunicación directa con ella que no sea vía Valladolid (la maldita). Por no hablar de La Rioja y Cantabria que ya están apartadas y que, quizá les interesara sumarse a un proyecto para una Castilla fuerte en su globalidad, pero dudo que estén por la labor de subirse al carro de una entidad como la que tú defiendes, así sin más. Y Soria, que tiene a más población en Zaragoza que en su provincia, sin comentarios de lo que podría contribuir a una comunidad autónoma así. Tú, en serio, ¿qué tipo de función crees que puede tener algo así en la España del año 2008?
Dicho sea esto con todo mi aprecio a Burgos, que para mí tendrá eso sí, siempre, el título honorífico de Cabeza de Castilla y que también lo es de una provincia que funciona muy bien y que en muchas cosas en mi opinión es un gran ejemplo a seguir.
Cambiando de asunto, Andalucía o Galicia no se ni para qué las mentas, porque son comunidades que tienen su autonomía (de hecho Andalucía es una unión de varios de esos "reinos" que llamas tú) porque están refrendadas. Han decidido que por distancia a los demás, por el contacto que llevan manteniendo tradicionalmente entre ellas, la identidad que comparten, que deben formar una comunidad. Cosa que no se ha hecho en ninguna de las comunidades castellanas. Nos podrá gustar o no la actitud que se haya tomado allí, o podríamos discutir qué tipo de solidaridad económica les aplicamos, siendo como son, grandes sumideros de fondos del Estado, pero como región, tienen mucho sentido, desde que han aprobado su estatuto en referéndum. Y lo del País Vasco, pues lo mismo que las otras dos, pero con la diferencia de que esos sí tienen pasta (y bien que se han blindado como listos que son).

