Pues sinceramente, si eso es así, poco dice de la calidad de los vinos presentados, la verdad, porque esos vinos, esa denominación se estableció para producir vino de mesa, lo que habitualmente se conoce y no sólo en españa, sino en muchos paises productores, como un vino de escasa calidad, peleón, no Don Simón o el Tio de la Bota, pero poco más.
No, no necesariamente.
La gran diferencia entre un vino de la tierra y un DO es que los segundos se producen dentro de los estandares de calidad que el consejo regulador determina, y eso no significa que todos los vinos de una DO tengan idéntica calidad, sino que se establecerá (en teoría) una uniformidad de criterios en todo el ámbito de la DO en cuanto a aspectos diversos como tipos de uva, porcentajes de una uva y otra, procedimientos de fermentación etc... Con todo dentro de una DO vas a encontrar tanto vinos de alta calidad, como auténticos aguarrases de color tinto.
Con "vinos de la tierra" no se intentaba sino dotar de una etiqueta comercial a producciones no enmarcadas en una DO, cumpliendo al menos dos objetivos:
1- Facilitar su comercialización, bajo el paraguas de una marca.
2- Reorientar las producciones a granel comercializadas a bajo precio hacia DO, hacia el mercado, potenciando así un incremento de su calidad y un incremento del precio medio.
Sucede que hay mucha mistica en relación con las DO, que inflan su producción mediante compras masivas de vino elaborado (insisto: ELABORADO) a cooperativas y bodEgas no adscritas a DO. Rioja, Jumilla y Utiel-Requena son, por ejemplo, los grandes compradores de vino elaborado a granel entre las cooperativas no adscritas a DO Manchuela, en Albacete.
Mediante "vinos de la tierra" se trata de estimular que la producción a granel se convierta en producción propia bajo el criterio particular de cada cooperativa. En suma: se trata de reorientar parte de la producción a granel para que esta se encamine al mercado de vino en botella.
De lo que resulta que cada cooperativa o bodega desarrollará los tipos y calidades que crea convenientes de acuerdo con sus espectativas y necesidades. Las hay que optan por competir en el mercado en base a calidad; las hay que usan "vinos de la tierra" para experimentar y probar nuevos caldos al margen de las normas de la DO y las hay que simplemente meten en una botella el primer aguarrás que les sale del depósito y lo colocan donde malamente pueden (generalmente el mercado local, bares del pueblo y poco más)
En conjunto resulta que "vinos de la tierra" es más diversa en cuanto a calidades y producciones, pero esto no significa que todas sean malas, sino que se encuentra de todo, en el rango que va de lo muy bueno a lo espantosamente lamentable.
Que muchos productores no han cambiado su filosofía de producción y a menudo embotellan como vino de la tierra una parte del mismo vino que mandan a granel a la Rioja, sí. Que la ausencia de criterios de producción unificados convierte a vinos de la tierra en un cajón desastre en el que cualquier aguarrás tintado cuela, sí. Que un vino sea malo solo por ser vino de la tierra, no; la calidad depende del criterio del productor y este puede optar por hacer un buen vino. De hecho vinos de la tierra es una salida excelente para el productor que quiere elaborar como le salga de las narices, sin someterse a otra disciplina que su voluntad; que una bodega no quiera pasar por el aro de la DO no significa que esa bodega no sepa elaborar; de hecho, con buena uva, buen enólogo y buenos tanques de fermentación controlada en frio, no hay razón por la que no puedan superar en calidad a una DO.
Las DO no tienen el secreto del fuego y los conocimientos necesarios para elaborar vinos de calidad no son privativos de ellas.
Y dejo para el final el hecho de que tampoco todo lo que se elabora en DO es bueno, de hecho algunos vinos de la afamada Rioja son bastante rompehuevos, y de Mancha, Manchuela y algunas otras... mejor no hablamos.

