Buenas. No creo que a estas alturas de la película nadie en su sano juicio vaya a cuestionar la necesidad de racionalizar el gasto público ni la necesidad de construir y garantizar unos servicios públicos eficaces.
Ahora bien, el debate sobre toda la batería de medidas que se van a ir imponiendo está viciado si no tenemos en cuenta que ante lo que estamos es ante un inicio de un ciclo que algunos analistas comienzan a denominar sin ninguna vergüenza como la latinoamericanización del sur de europa.
Ante lo que estamos es ante una brutal ofensiva del capital financiero, sobre nuestros derechos colectivos, y sobre el estado de bienestar.
En ese sentido, hay que tener en cuenta que el objetivo que se persigue es liquidar a largo plazo las jubilaciones, o al menos ponerlas al servicio del capital, es decir, capitalizarlas.
Y de la misma manera, el debate en el asunto de la sanidad no es solamente el copago. Hay que tener en cuenta que el objetivo a largo plazo es asfixiar la sanidad pública hasta límites inimaginables en estos momentos.
Tendemos a pensar que esta crisis va a ser en forma de V, es decir, que las cosas van a volver mágicamente a ser como antes. Pero todo apunta a que más bien estamos ante un proceso en forma de L, es decir, recorte, recorte, recorte, hasta cambiar definitivamente el modelo estructural actual.
Un saludo comunero.

