No me voy a meter a la discusión pro o contra las denuncias de Bartolomé de las Casas (cuya actividad demostraría en mi opinión la existencia de cierto miramiento por parte de la conquista castellana con respecto a los indios, o al menos de algunos de los colonizadores, sin que ello sirva para tapar las barbaridades que sin duda se cometieron) sencillamente porque su figura en muy compleja y ha sido manipulada hasta la saciedad tanto por lso que defienden la santidad y buenas intenciones de los conquistadores castellanos (españoles según ellos

) como los que abominan de la crueldad sin límites de éstos por el interés político de quienes se encargaron de fomentar la leyenda negra (la guerra propagandística entre las potencias coloniales emergentes: inglaterra, países bajos, francia y los imperios consolidados en fase de decadencia de Castilla, Aragón y Portugal).
Ponernos a discutir ahora de esta fiesta en términos históricos me parece que no tiene sentido. Es una, al menos por mi parte, indeseable fiesta de corte político mantenida con otro nombre para saciar el ridículo orgullo españolista de los nostálgicos del franquismo, que por desgracia se reconcentran en tierras castellanas. Por un día pueden dar rienda suelta a sus fetichismos militares y descargarse con el presidente si es socialista, pese a que el resto del año los tenga igual de fastidiados y su españa no se entretenga en otra cosa más que en darles bofetada tras bofetada y pasarles la factura.
Para mí el 12 de octubre no es ni fiesta ni nacional.

