logologologo
logo ··· logo
Julio 23, 2019, 19:26:36 *
Bienvenido(a), Visitante. Por favor, ingresa o regístrate.

Ingresar con nombre de usuario, contraseña y duración de la sesión
 
   Inicio   normas Buscar Calendario Expo Castilla Usuarios Ingresar Registrarse Chat Privado  
Páginas: [1]   Ir Abajo
  Imprimir  
Autor Tema: Viaje a Medina de Pomar (Burgos)  (Leído 8072 veces)
0 Usuarios y 1 Visitante están viendo este tema.
Maelstrom
Lder de la mesnada
******

Aplausos: +35/-9
Desconectado Desconectado

Mensajes: 1091


Ver Perfil
« : Octubre 17, 2010, 01:01:07 »




Vamos a visitar la villa de Medina de Pomar, emplazada en Las Merindades, comarca que ocupa el extremo norte de la provincia de Burgos y que se halla profundamente ligada al nacimiento de Castilla. Como es evidente, el espacio de esta comarca lo ocupan las siete antiguas Merindades de Castilla la Vieja, de las cuales una, la que queda en el centro, sigue an usando el nombre que pas (como sugiere el poema de Fernn Gonzlez) de ser el de una alcalda a ser el de todo un Reino. Parece ser que esa denominacin de Castilla "la Vieja" no tiene nada que ver con la antigedad castellana de la comarca. Derivara de la ciudad de Vellica, que es una de las que los historiadores sitan en el territorio de los cntabros. Sobre aquella urbe (o cerca de ella) surgi Medina de Pomar, que primero tom el nombre antiguo y luego se llam Medina de Castilla Veteris, de donde vino la traduccin. Lo de que Vellica y Medina sean el mismo solar lo establece con buenos argumentos el seor Garca y Sinz de Baranda, que reconoce la topografa del monte Vianio, donde se refugiaron los cntabros despus de su derrota a campo abierto, en la sierra de la Tesla, rodeada por el foso natural del Ebro.
La organizacin de las Merindades en tiempos condales comprenda a la de Castilla la Vieja (que quedaba en el centro, donde est Villarcayo) y las de Valdeporres, Sotoscueva, Montija y Losa, que ocupan el Norte, de Oeste a Este; las de Manzanedo y Cuesta Urra, al Oeste y Este de Castilla la Vieja, y por ltimo, la de Valdivieso, que es la ms meridional. Puentedey se hallaba unida a Valdeporres. A todo esto hay que aadir Medina de Pomar, que era villa realenga y se convirti (de hecho) en la capital del territorio. Los accidentes naturales definan muy bien el mbito de las Merindades: al Norte, la muralla cntabra y vizcana; al Este, las sierras Salvada y de Aracena, que ya debieron ser lmite claro entre cntabros y autrigones y luego lo fueron entre castellanos y alaveses; al Oeste se levanta el lmite de los Pramos; y al Sur estn la sierra de la Tesla y la de la Plana y, naturalmente, el Ebro. De ah que el Valle de Valdivieso (al otro lado del Tesla) no figurase al principio entre las Merindades y que stas, en cambio, influyesen sobre el alavs Valle de Valdegobia, as como sobre el Valle de Tobalina y los alfoces de Bricia y Arreba.
El nombre de la villa, antiguamente Medina de Castella Veteris (Medina de Castilla la Vieja), cambia por el de Medina de Pomar (estaba rodeada de manzanos en la poca) cuando, avanzada la Reconquista, eran muchas las ciudades que llevaban ese nombre. Aparece ya con la nueva denominacin en 1202, cuando Alfonso VIII da un impulso a la repoblacin que haba iniciado su abuelo, Alfonso VII, con la declaracin de Medina de Pomar como villa de realengo y la concesin del Fuero. Un Fuero entre cuyos artculos figuran garantas para los pobladores ante los abusos de las autoridades, libertad de poseer y cultivar las tierras, de explotar los montes comunales y exenciones de tributos...Todo ello acompaado de detalladas descripciones de los derechos y deberes del villano.



Lo primero que destacaremos de esta villa es su castillo, que durante siglos fue el smbolo del podero de un linaje aristocrtico: los Fernndez de Velasco. Anclado en medio de la localidad, la estructura de esta fortaleza es tan sencilla como imponente su imagen: dos grandes torres cuadradas (ligeramente ms alta la de la derecha) unidas por un cuerpo central, ms bajo y estrecho. En la torre izquierda (con almacenes y bodegas en sus bajos) se alojaban el cuerpo de guardia y la servidumbre; la parte central y la torre derecha no eran sino dependencias palaciegas, que contaban con un archivo.  Segn parece, la fortaleza lleg a contar con un profundo foso salvado por un puente y tres recintos de muralla (el ltimo ms o menos improvisado cuando se tema un ataque de los carlistas, ya que Medina fue plaza isabelina), recintos que empezaban y terminaban en el castillo, pero abrazando el casco antiguo. Declarado Monumento Nacional en 1931 y restaurado por completo, el castillo medinense alberga en la actualidad el Museo de las Merindades.



El patrimonio monumental de Medina de Pomar abarca una buena nmina de edificios religiosos y civiles. Entre el castillo (en el extremo Sur) y la Plaza de Somovilla (en el Norte), y las calles Tras las Cercas y la Ronda (por el Este y el Oeste) se encerraba el recinto amurallado, zona que hoy conserva la mayora de los lugares de inters. Fuera de este permetro quedan el monasterio de Santa Clara, la ermita de San Milln y la iglesia de Santa Mara del Rosario. Son tres las calles principales que recorren de Norte a Sur el caso: Mayor, Lan Calvo y Nuo Rasura. La primera de ellas era (junto a la de Santa Cruz, a la que luego nos acercaremos) la zona ms residencial de la nobleza medinense: es la que ostenta ms casas de porte solariego, de los siglos XVII al XIX, con escudos, buenos enrejados, portadas y aleros de labrada madera. Entre los mejores ejemplares de la calle Mayor est la cada del n 1, con el escudo de los Quintana (uno de cuyos miembros fue nombrado Caballero de Santiago) o la del 40, del siglo XVIII, rehabilitada para acoger la Casa de Cultura, con el escudo de los Cspedes en su hermosa fachada de sillera sobre el balcn principal. La calle Mayor desemboca en la Plaza de Somovilla. Una y otra concentran el grueso del comercio y de los bares de la villa, especialmente animados los fines de semana y en poca de vacaciones (que es cuando se quintuplica la poblacin).



Tambin en la calle Lan Calvo podemos ver algunos de los muchos blasones que abundan en Medina de Pomar: en el n 11 el de los Salcedo, en el 13 el de los Medinilla y en el 16 el de los Pereda. El panorama de la calle Nuo Rasura es bien distinto: sus casas son ms humildes y muchas se cuentan entre las ms antiguas del lugar, aunque han sido muy modificadas con los aos. En ella se localiz la Sinagoga, y en su entorno se apiaba la aljama: aqu est el Arco de la Judera, una de las entradas a la ciudadela amurallada, que aunque fue construida en el siglo XVI (cuando ya no quedaba ni rastro de los judos) tom el nombre del antiguo barrio. Adems de este Arco, los restos ms visibles de la muralla se encuentran en la Plazuela del Corral (un gran lienzo rematado por dos cubos), en los jardincillos que hay tras la fortaleza y en la bella Puerta de Oriente, tambin llamada de la Cadena porque se cerraba mediante un gran portn provisto de cadenas y trancas. Es un arco apuntado y elegante, abierto bajo una vivienda con barandal de madera volado en lo alto en la que resida el Alcaide. Desde aqu hay que asomarse hacia los angostos callejones que bajan hasta el cauce del ro Pomar.



El rincn ms hermoso de Medina de Pomar es la plazuela de la parroquia de Santa Cruz, a la que se sube por una escalinata que arranca de la calle Mayor: al frente, un pasadizo en cuesta que atraviesa la muralla, y en un lateral se halla la calle Santa Cruz, donde se levantan las mejores casas de la villa. Se mezclan en este sitio elementos de muy distintos estilos y periodos, creando un espacio armnico pero pintoresco: el pasaje de profundas resonancias medievales, el prtico neoclsico de la iglesia, la torre en cuya obra se aprecian distintas fases, un cubo de la muralla y las casas de sillera blasonadas (alguna parcialmente cubierta de verde enredadera) que hicieron levantar los nobles medinenses en los siglos XVI y XVII. Completa el inters de la zona la casa que se levanta en la calle Mayor, justo frente al arranque de la escalinata, en la que tiene su sede la Asociacin de Amigos de Medina de Pomar, una institucin muy activa en la difusin de los valores ciudadanos. En su fachada (todo un tratado de simetra) se alternan los huecos rectangulares de los balcones y los medallones circulares con efigies en relieve de los Roldn, propietarios del inmueble.



La descripcin detallada de la estupenda iglesia de Santa Cruz excede el espacio de este artculo. Una limitacin que suple con creces la gua para la visita del templo, editada por el Centro de Iniciativas Tursticas de las Merindades. (Hay tambin guas del mismo autor, Antonio Gallardo Laureda, sobre el monasterio de Santa Clara y la iglesia de Santa Mara del Rosario). Nos limitaremos, pues, a llamar la atencin sobre la elegancia y altura de sus tres naves divididas por arcos ojivales y techadas con bvedas de crucera; a destacar la belleza del retablo principal. Se trata de una composicin de excelentes tablas que narran la vida de San Juan Bautista, ambientada con paisajes y figuras que recuerdan a la mejores obras flamencas,  y enmarcada en una estructura (tardogtica, como las propias pinturas) que es toda una filigrana en madera dorada. Recomendamos a los visitantes que se detengan en los sepulcros de los prebostes all enterrados, en los retablos, en la sillera del coro y en los numerosos detalles arquitectnicos y ornamentales que hacen de la principal parroquia medinense un edificio de notable inters.
A dos pasos de la iglesia, en la calle de Santa Cruz, se abre un mirador sobre la Plaza Mayor. En realidad se trata de dos miradores sobrepuestos, ya que la propia Plaza termina en una balconada desde la que se ven las huertas y la vega del ro Trueba y (al fondo) las cumbres redondeadas de sierra Pelada. Es la Plaza un espacio sobrio, que cuenta con dos elementos de inters: la fuente de la Leona, monumental, con un felino recostado en lo alto; y el Ayuntamiento. Deberamos visitar el saln de plenos consistorial, que aparece decorado con pinturas en el techo (leos sobre lienzo de temas histricos o alegricos) y las paredes ( frescos con imgenes de las cuatro estaciones del ao).



Un poco alejado del centro urbano, se levanta el gran complejo del monasterio de Santa Clara. Muchas de las dependencias que lo componan han desaparecido o se hallan en ruinas (es el caso del hospital de la Vera Cruz), pero la iglesia y el Museo de los Condestables siguen siendo merecedores de una detenida visita. Pero antes hemos de acercarnos a la pequea ermita de San Milln (que form parte dle complejo monacal), templo romnico erigido en el siglo XII y coetneo de los primeros tiempos de la repoblacin, que pasa por ser el edificio ms antiguo que conserva Medina de Pomar. Tras muchas vicisitudes (hasta fechas recientes fue usada como almacn y cuadra, y parte de la nave fue transformada en vivienda) esta ermita, vinculada a uno de los itinerarios accesorios del Camino de Santiago, ha sido restaurada y rehabilitada como Centro de Interpretacin del Romnico de las Merindades. Un lugar donde aprender sobre las pequeas y hermosas iglesias o ermitas rurales del Norte de Burgos. Y tambin para ver, dentro de su sencillez, la belleza primitiva de los capiteles con relieves de rostros, signos (algunos de difcil interpretacin) y alusiones al peregrinaje jacobeo.
Pero regresemos al cenobio de Santa Clara. Fue ste una fundacin de Sancho Snchez de Velasco y su consorte Sancha Garca en 1313, que sus descendientes fueron ampliando y enriqueciendo con aportaciones artsticas. Fue el objetivo de sus creadores levantar un lugar de enterramiento para el linaje de los Velasco. Sus blasones figuran por todas partes y algunas de las tumbas (como la de Iigo Fernndez de Velasco y Mara Tovar, con estatuas orantes atribuidas a Felipe Bigarny) son verdaderamente lujosas. Otros muchos miembros de la familia estn enterrados en nichos a lo largo de toda la nave de la iglesia, siendo el ltimo Ana Valentina Fernndez de Velasco (hija del XIV Duque de Fras, fallecida en 1852). Merece la pena detenerse a contemplar las bvedas (las hay suntuosas, como la estrellada de la capilla de la Concepcin o la de media naranja que remonta la cabecera de la iglesia), los retablos (entre ellos el del altar mayor, una refulgente obra rococ), las rejas o algunos retablos menores de buena factura. En el Museo de los Condestables podremos ver muchas obras artsticas de valor, entre ellas un Cristo Yacente de Gregorio Fernndez y una pintura sobre tabla atribuida por la mayora de los expertos a Hans Memling.
« Última modificación: Octubre 17, 2010, 18:16:56 por Maelstrom » En línea
Maelstrom
Lder de la mesnada
******

Aplausos: +35/-9
Desconectado Desconectado

Mensajes: 1091


Ver Perfil
« Respuesta #1 : Octubre 17, 2010, 01:25:36 »


Empezaremos por trasladarnos desde Medina a Villarcayo, capital de la Merindad de Castilla la Vieja, por la carretera BU-560. Rodea a Villarcayo un terreno llano, aunque recogido: una parcela de once kilmetros por seis surcada por las aguas del Nela. El agua re por todas partes y levanta sotos y arboledas. Por el barrio de Quintanilla, el paso del Nela es de una amenidad completa: una pequea presa deja caer el agua a unos molinos abriagos de chopos, lamos, sauces y hojarasca de roble. Villarcayo es un pueblo de buena estampa, que conserva no pocos recuerdos y bellezas de su pasado, con nobles casas de piedra, algunas de las cuales pasaran en La Montaa por palacios hechos y derechos. Llevan los blasones de las familias Rueda, Peredo, Salazar y Saravia. Hacia la mitad del siglo XIX, la villa tena cien casas (todas ellas alrededor de la Plaza) y conservaba intacta la torre del Merino (con su comunal prtico) y una fachada noble en que se vean en piedra los retratos de los Jueces de Castilla, que ahora tendremos que buscar en Bisjueces. Segn las relaciones, la torre del Merino (que posteriormente se llamar corregidor) comprenda las Salas de Audiencias y Capitular, el Archivo, la casa del Alcalde, la Crcel con sus instrumentos de tortura y su Oratorio Adjunto, as como la estancia del Reloj, donde se guardaban las pesas y medidas que hacan ley en el Mercado.
Dada la llaneza del terreno, puede decirse que desde Villarcayo se domina la Merindad de Castilla la Vieja, y en toda esta circunscripcin hay cosas que ver. Las localidades de Cigenza, Horna, Bisjueces o Villalan evocan los tiempos precondales, aunque de ellos no queden reliquias. En Cigenza (que tuvo buena vega de maz) se levanta la iglesia de Santa Mara, una parroquia con detalles romnicos que, segn cierto testimonio, tuvo delante de su puerta la sepultura de Nuo Rasura. En Villalan hay un templo grande que no dice mucho, pero no lejos queda la ermita romnica de la Virgen de Torrentera, que guarda buenas esculturas. Asegura otro testimonio que en ella estuvo enterrado Lan Calvo (Flavinius Calvo, al que se haca descendiente de romanos), y all vio su cadver exhumado el cronista Pellicer de Tovar, tan descompuesto que cuando se le toc se convirti en ceniza. Era, al decir del escritor, de gran estatura.



Donde la memoria de Nuo Rasura y Lan Calvo queda monumentalizada es en la puerta de la iglesia de Bisjueces. All (bajo un prtico abovedado suntuosamente, a la manera estrellada del gtico tardo) hay una especie de retablo exterior notablemente plateresco, donde aparecen ambos prohombres sentados en unas hornacinas laterales, mientras el triple tico lleva las estatuas de los Condes castellanos (al igual que el Arco de Santa Mara, en Burgos).
Pero...Quines eran Nuo Rasura y Lan Calvo? Como es bien sabido, los castellanos afirmaron su personalidad rechazando la legislacin romano-visigtica del Fuero Juzgo, el Fuero de los jueces leoneses, lo que equivale a repudiar la cultura neogtica. Cuenta la tradicin que las gentes de la primigenia Castilla juntaron cuantas copias del Fuero Juzgo hallaron y las quemaron pblicamente en simblicas hogueras...Y a continuacin, instauraron sus propias instituciones: eligieron a los jueces Nuo Nez Rasura y Lan Calvo, que  aplicaran las leyes y costumbres del pas y cuyo estrado se situara en Bisjueces. Aunque algunos historiadores (Snchez Albornoz y Ramos Loscertales entre ellos) niegan la autenticidad histrica de los dos magistrados, este relato siempre ser un valiossimo testimonio sobre el carcter originario de Castilla. La obra es de los artistas Francisco de Colonia y Juan de Vallejo, y tiene la elegante armona de su estilo. La iglesia es de un gtico anterior al de su portal. A poca distancia hay restos de una ermita romnica y otras parecidas pueden verse en La Aldea, Andino, Incinillas, Hocina, Escao, Min y Cubillos del Rojo. Algunos de estos pueblos quedan ya en los Valles de Valdelugaa y Manzanedo. Al Sur (y sobre el Ebro) queda San Miguel de Cornezuelo, con una iglesita preciosa y muy semejante a las del Valle de Valdivieso.
Un recorrido bastante agradable puede hacerse desde Villarcayo y Cigenza hacia San Martn de las Ollas, en la merindad de Valdeporres.



En el camino queda Puentedey, con su impresionante puente labrado por la naturaleza: se trata de una roca horadada por el ro Nela, sobre cuyo lomo se sitan el casero con su iglesia y uno de los muchos caserones pertenecientes a los Velasco.
En casi todos los pueblos sucesivos encontraremos algn vestigio romnico. Merece la pena detenerse en Quisicedo (ya en la merindad de Sotoscueva) para ver, un poco ms arriba del municipio, la notable ermita troglodtica de San Bernab y San Tirso. Enclavada en pleno Monumento Natural de Ojo Guarea, el interior de esta cueva-santuario est decorado con pinturas de los siglos XVIII y XIX. Cerca de aqu se alza el Pico del Cuerno, donde el nubero suba los das de tormenta a desafiar a los rayos con los toques del cuerno (de ah el nombre de la pea).



Pronto llegamos a Espinosa de los Monteros, de ambiente profundamente montas. El casero es muy noble, con casas fuertes, almenadas torres y dos templos de alguna importancia, uno de ellos (el de Santa Cecilia) de cnones renacentistas. El edificio ms importante es el castillo de los Velasco, que no le cede mucho en importancia al que vimos en Medina de Pomar. Se tarta de una torre (severa, rectangular y con pocos huecos) con vestigios un cuerpo ms bajo, que nos recuerda que este castillo fue palacio. Grandes chopos sombrean la fortaleza, que domina toda la villa. La fama de Espinosa es legendaria. Fue villa realenga, y por tanto independiente de las merindades. Sus monteros hidalgos formaron un cuerpo privilegiado al que se otorg el derecho de guardar durante la noche las estancias del monarca. El privilegio parece remontarse a las postrimeras del Condado castellano, cuando los de Espinosa impidieron que la condesa Ava diera muerte a su hijo Garca, pereciendo ella con el veneno preparado para la ocasin...



Siguiendo hacia el Este (queda debajo el Crucero de Montija) encontraremos Bercedo, que es (y fue siempre) nudo importante de comunicaciones. Aqu se juntaron la calzada romana que suba de Astorga y Herrera de Pisuerga y la llamada Autrigona, que vena de Briviesca por Oa. Carlos III traz por aqu una carretera hacia los puertos norteos, enlazados depus por el ferrocarril de La Robla a Bilbao. Sigue por estos pagos el ambiente montas, y tanto en Bercedo como en Argeyo se ven pequeos templos romnicos. Nos hallamos a dos pasos del Valle de Mena. En el espacio que va del mencionado valle a Bercedo se sita la clebre Area Patrinaris, donde se levant una iglesia filial de Taranco de Mena en cuya acta fundacional (fechada el 14 de septiembre del 800 y suscrita por el abad Vitulo) aparece por primera vez el nombre de Castilla. Vitulo, como tantos otros pobladores trasmeranos y vizcanos, entr en Castilla la Vieja por el encantador valle de Mena, cuya fisonoma no difiere en nada de los ms autnticos valles vascongados.



Seguimos carretera adelante. Abandonamos la merindad de Montija y penetramos en el Valle de Mena, siendo Leciana de Mena el primer municipio que nos encontramos. Este maravilloso valle queda delimitado por los Montes de Ordunte (al Norte) y los Montes de la Pea y la Sierra Carbonilla (al Sur). Aqu nace el ro Cadagua, que se lleva sus aguas hacia el Cantbrico y ha sido embalsado junto a los pueblos de Nava de Ordunte y Partearroyo para abastecer a los bilbanos. Una porcin de arroyos abren a los lados del valle otros tantos vallejos y vallejuelos risueos. Por todas partes crecen robles, nogales y castaos, o se cultivan rboles frutales que tienen una primavera alegre y delicada.



El Valle de Mena encierra 3.926 habitantes en 263,18 kilmetros cuadrados, y se rige por un slo municipio, esparcido por mltiples barrios y caseros. Hay por aqu una infinidad de nombres vascongados, tanto de personas como de lugares. Que no nos extrae, ya que el Valle de Mena perteneci a Las Encartaciones vizcanas. De hecho, los meneses enviaban representantes a las Juntas de Guernica, pero a causa de la distancia (unas 13 leguas, muchas para aquel entonces) y de los gastos consiguientes, se incorporaron voluntariamente a Castilla. Segn otros, la separacin de Vizcaya se debi a que Enrique III vendi Mena a su camarero Juan de Velasco, provocando el disgusto de los meneses.



La joya arquitectnica del valle la encontraremos en Vallejo de Mena, siguendo el camino que va junto al Cadagua a contramacha de su corriente. Est en alto, junto a unos robles. Es una iglesia romnica, con algo de fortaleza y que tiene un bside notable de tamao y calidad desproporcionados para ella. Incluso la piedra (dorada) es distinta de  la ms gris que se ha usado para el cuerpo principal. Este bside acusa una complicacin algo decadente respecto a los cnones del estilo, pero es muy hermoso. Lleva en la parte recta, a cada lado, dos grupos o haces de columnas formando bloques muy esbeltos, a pesar de su fuerza. Entre ellos va una ventana de triple arco provista de capiteles sencillos. La parte redonda lleva columnas simples del mismo orden que las agrupadas, altas hasta el tejado y con capiteles muy clasicistas. En los espacios intermedios corre una arquera lobulada, lombarda, sobre ventanas de arco regular. El resto de la parroquia corresponde al modelo comn de la comarca, con una solo nave. Segn parece, la dama Endeguina de Mena cedi esta iglesia a la Orden de San Juan de Jerusaln.
Quedan algunas torres en el Valle de Mena: la de Lezana es de una verticalidad impresionante. Tambin quedan en los altos algunas de las muchas ermitas (ms de 500) que hubo en el valle. Las casas tienen solanas y aleros saledizos. En tiempos pretritos se prodigaban aqu, junto al pastoreo y la reducida labranza, las ferreras que aprovechaban las leas del monte...


En línea
Mudjar
Lder de la mesnada
******

Aplausos: +21/-9
Desconectado Desconectado

Mensajes: 2592



Ver Perfil
« Respuesta #2 : Octubre 24, 2010, 20:17:34 »


Buen trabajo, Maelstrom, qu ganas de ir a conocer  Las Merindades.
En línea
Francisco de Medina
Lder de la mesnada
******

Aplausos: +97/-129
Desconectado Desconectado

Mensajes: 1867

Guadalajara, Transierra de Castilla


Ver Perfil
« Respuesta #3 : Octubre 24, 2010, 21:32:02 »


Muy buen trabajo, Maelstrom. Unas imgenes impactantes.
En línea

"Se di aviso a los lugares de la Tierra e se ayuntaron en la Villa de Uceda con muchas armas ofensivas e defensivas, arcabuces, lanzas e ballestas, que todos seran ms de dos mil hombres"
Maelstrom
Lder de la mesnada
******

Aplausos: +35/-9
Desconectado Desconectado

Mensajes: 1091


Ver Perfil
« Respuesta #4 : Octubre 25, 2010, 01:01:06 »


Me alegra que os haya gustado. Pero por motivos de espacio, no he podido resear otros lugares de Las Merindades que bien merecen una visita:

Butrera (Merindad de Sotoscueva)



Salazar



El puerto de las Machorras



Ahedo de Butrn



Villanueva Rampalay



Montejo de Bricia



Tartales de Cilla





Quecedo de Valdivieso



Nofuentes



San Pantalen de Losa





Y el espectacular "Salto del Nervin", en el trmino municipal de Berberana.





En línea
Ruy el pequeo Cid
Comunero de mrito
*****

Aplausos: +20/-7
Desconectado Desconectado

Mensajes: 405



Ver Perfil
« Respuesta #5 : Octubre 29, 2010, 12:51:53 »


Bonito reportaje, de verdad, y preciosas fotos. Es una zona que tengo pensado visitar en primavera, buscando mis orgenes como castellano. Sobre todo querra ver el castillo de Tedeja (segn se dice, primer castillo de Castilla), los restos de la iglesia de Santa Mara en Mijangos (al parecer, sera el primer templo cristiano de que se tiene conocimiento en la pennsula, pues data de finales del S. VI), y la iglesia de San Emeterio y San Celedonio en Taranco de Mena. Porque me imagino que encontrar restos del Area Patriniani ser muy difcil (los expertos no se ponen de acuerdo sobre dnde estara situada). Ya veremos si puedo hacer finalmente el viaje, pero me guardo esto en favoritos para tenerlo en cuenta.
En línea

Que redoblen los tambores,
los pendones desplegad,
que no piensen los reales
que vamos huyendo ya!

caminante
Lder de la mesnada
******

Aplausos: +68/-187
Desconectado Desconectado

Mensajes: 3485


Y subindose a los montes, comunica por hogueras


Ver Perfil
« Respuesta #6 : Octubre 29, 2010, 21:21:33 »


Gracias por el trabajo Maelstrom.Esta parte de la provincia de Burgos es de una belleza extraordinaria. Cuando uno la recorre o vuelve a ella a travs de un reportaje fotogrfico y documental tan bueno como este tuyo, entran ms ganas de sentirse castellano y de unirse a travs de esas piedras, de esos montes y de esos valles a esa Castilla primitiva, primera,recin nacida.
En línea
Páginas: [1]   Ir Arriba
  Imprimir  
 
Ir a:  

Impulsado por MySQL Impulsado por PHP Powered by SMF 1.1.12 | SMF © 2006-2009, Simple Machines LLC
SMFAds for Free Forums
XHTML 1.0 válido! CSS válido!