Lo único que le podía quedar de castellano a ese equipo era la franja morada del escudo, la cual (¡qué extraño!), del día a la mañana fue substituída por una franja azul.
Sólo hay que ver la pasión de su afición por sacar banderas españolas por doquier (no la bandera del equipo, la de la CAM o la de Castilla), o sus canticos (no sois catalanes sois hijosdeputa, puta barça puta cataluña, yo soy español-español-español), etc.
Yo fui del Madrid, como todo el mundo en mi casa, hasta que en la adolescencia me di cuenta de los valores que transmite y lo negativo de esos valores para mi pueblo.

