Sobre UCn cabe decir que fue un experimento en 2003. Comenzó siendo efectivamente un partido alternativo al PRC, no una excisión (error bastante común). Lo formaron originariamente fundadores históricos del PRC que fueron desplazados del partido por el Sr. Revilla, su secretario general.
DEspechados y con hambre de meterse en política para vivir de ella, creyeron que fichando a uno de los personajes más populares de la política cántabra, José Ramón Sáiz, antiguo miembro y consejero de gobierno con UCD o UPCA, se garantizaba al menos un escaño en el Parlamento Cántabro y algunos concejales. Lo que pasó, es que JR Sáiz utilizó a UCn para recolocarse en la vida pública en un momento en que se encontraba en el "paro" pero los resultados no fueron los esperados. UCn no consiguió ningún diputado y apenas 14 concejales, poco para los esfuerzos que se habían invertido. JR rápidamente desapareció de escena y dejó al partido abandonado a su suerte. Los fundadores se quedaron con las ganas de entrar en política y el partido se diluyó. Todo en apenas un año.
Como decía fue un mal experimento a pesar de sus no pocas danzas del vientre para intentar "seducir" el voto cántabro del Conceju, de cantabristas un tanto ambiguos del PRC y sobre todo de oportunistas y caraduras del PP, del PRC o del PSOE. Desde el principio se vio que era un partido hecho por empresarios descontentos con el PRC por haber sido marginados por Revilla de las contratas públicas. Nunca pretendieron construir nada para Cantabria, solo pillar dinero público. Y para ello se casaban con quien hiciese falta.
Y ahora, nuevamente y sin sorprender a nadie, Victor Tejedor, reaparece a unos meses de las siguientes elecciones autonómicas con otro experimento no menos sospechoso que es La "Unión", defendiendo unas ideas supuestamente antagónicas con las que defendía hace 4 años. Creo que los castellanistas deberíais alejaros de estos personajes y no acercaros a ellos. Esto es un pueblu y nos conocemos todos. Conozco personalmente a Tejedor y puedo asegurar que no pretende nada bueno ni para cántabros ni para castellanos. Un saludo.