Bueno. En este asunto estoy viendo lo mismo que en el asunto de Treviño solo que aumentado porque al parecer a los madrileños del foro les molesta que les quiten uno de sus muchos trofeos esquilmados al resto de provincias.Por cierto, devolved el Poema ya a las pobres monjas...
No te equivoques menavalle, a mí lo que me molesta es que hayan timado el dinero de todos, no que se lleven dada de Madrid, de hecho soy un convencido defensor de la descentralización y estoy inmensamente feliz de que se lleven el museo del ejército a la sede toledana (en otro comentario hago hincapié en diferenciar lo de las sedes de este museo, pues las dos, la madrileña y la toledana han existido siempre y por fin hay un plan dirigido a recuperar la de la ciudad del Tajo).
La descentralización implica llevarse instituciones a todos los sitios, y créeme que sería un descargo para esta congestionada capital del Estado.
No creas que ser de Madrid le hace a uno centralista, de hecho da auténtico asco que vengan aquí a manifestarse cada dos por tres todo el que lo necesita (o no).
Como decia, estoy viendo cosas que nunca pasarian en un foro nacionalisata vasco o catalan. Luego , somos otros los paletos y provincianos.
Para que veas que no me caracterizo por ir creando malos rollos déjame que me ría de nosotros los madrileños: tienes toda la razón, Madrid es una de las ciudades más paletas que existen y de las más privincianas: o lo que es lo mismo, nunca he conocido una ciudad tan grande con tantas estrecheces de miras. Pero no yo.
Ya te digo que lo que me molesta es el timo del dinero:
Tanto si la espada es auténtica como si no, tiene un valor simbólico muy importante, ya que representa a un importantísimo personaje. La cuestión es si esos símbolos hay que pagarlos en dinero o no. Dime: igual que estaba depositada en el museo del ejército de manera gratuita ¿qué le impedía al dueño depositarla igualmente en la catedral de Burgos o en cualquier otro museo castellano también de forma gratuita?
Por desgracia es una práctica de lo más habitual entre los coleccionistas privados: tienen un objeto, el que sea (un cuadro, un arma...), al que se le supone cierto mérito (documentado o no) y lo ceden a exposiciones permanentes o temporales, cuantas más mejor, para que con los años el objeto adquiera fama y documentación bibliográfica típica que surge con cualquier tipo de exposición, así se revaloriza el elemeto en cuestión y por último dan el golpe de efecto de la venta a un precio artificialmente inflado. La próxima vez que vayas a una exposición fíjate en la procedencia de los objetos y verás que gran parte de ellos proceden de colecciones privadas, ya que estos dueños son los que menos trabas ponen para su préstamo precisamente por el interés que tienen en que la pieza sea conocida y se revalorice.

