Comunismo y Nacionalismo no solo son posibles sino que ademas es necesario que vayan de la mano.
NACIONALISMO Y MARXISMO Hay muchas corrientes políticas, comunistas, marxistas que afirman que el marxismo es incompatible con la lucha nacional. Estos grupos principalmente se basan en los escritos de Marx sobre las revoluciones liberales-burguesas del siglo XIX. Marx las analiza como la formación de los estados nacionales que comenzaron con la Revolución Francesa (aunque en realidad fue con la revolución americana) desembocaron en un marco de poder burgués. Totalmente de acuerdo este análisis es perfectamente aplicable al nacimiento de España como estado, ya que el único grupo beneficiado de los desvanes políticos del siglo XIX fue la burguesía española afianzando el capitalismo. Tanto el liberalismo tanto como el conservadurismo español fue dirigido por las oligarquías de los distintos pueblos de lo que hoy forma el estado español, reafirmando a “España” como ente supranacional del poder oligárquico y burgués.
Sin duda los nuevos estados nacionales surgieron como una tarea revolucionaria burguesa la cual arrastró a las masas obreras al combate contra el feudalismo o Antiguo Régimen a favor del desarrollo burgués que pretendía con la formación de los nuevos estados tener un marco de desarrollo capitalista.
Con estas perspectivas Marx y Engels pretendieron explicar a los obreros que estos no tienen patria. Literalmente escribe “los obreros no tienen patria”. Esta sentencia, que muchos internacionalistas la transcriben como el hecho de la necesidad de la revolución proletaria mundial a través de una organización revolucionaria internacional que une a los obreros más allá de las fronteras. Esta idea todo marxista debe de tener presente si se considera tal, pero esta idea para llevarla a cabo hay que analizarla para que no se convierta en una trampa y sea objeto de denigración de todas las revoluciones socialistas nacionales. La frase de Marx que hemos expuesto realmente no se puede comprender en su totalidad si no leemos la explicación rápida que Marx nos da en punto y seguido a esta sentencia: ”Los obreros no tienen patria. No se les puede arrebatar lo que no poseen” . Está claro que bajo el estado capitalista burgués el obrero no tiene ni patria, ni poder, ni medios de producción, ni nada; ni aquí ni en todo el mundo.
Pero, ¿qué nos dice Marx del modo de librarse del proletariado? ”En primer lugar conquistar el poder político, elevarse a la condición de clase nacional y constituirse en nación”, “el desarrollo del proletariado industrial está condicionado, en general, por el desarrollo de la burguesía industrial. Bajo la dominación de esta adquiere aquel una existencia a escala nacional, que puede llevar su revolución a revolución nacional”. Con estas afirmaciones Marx demuestra que no es contrario a las revoluciones nacionales ya que el proletariado industrial debe alzarse a la condición de clase nacional en un sentido marxista puro. Marx y Engels nos dicen que la revolución mundial es la suma de todas las revoluciones nacionales por lo tanto la lucha revolucionaria de las naciones, en este caso Castilla, es, o debe ser, una aportación a la revolución mundial. ¿Por qué debe ser antagónico la lucha por la revolución proletaria nacional y el marxismo? ¿Por qué un nacionalismo revolucionario proletario no puede ser marxista? Engels en 1882 llega a afirmar que “Polonia debe de dejar estar sometida y dividida para que su clase obrera pueda desarrollarse”.
Lo que hoy se conoce como Revolución Rusa, desgraciadamente sólo se desarrolló en el marco geográfico del imperio ruso. Esta revolución, en sus inicios, nos da unas lecciones históricas ya que son únicas, por ser la primera vez que se aplicaran las teorías marxistas en la práctica, que realmente es lo difícil, mucho más difícil que escribir teorías impresionantes y muy bellas que quedan muy bien sobre el papel pero que hasta que no se ponen en práctica son pura afición y no una realidad histórica como lo fue la Revolución Rusa, la cual fue un nuevo reto para la humanidad.
Lenin en su tesis ‘La revolución socialista y el derecho de las naciones a su autodeterminación’ escribe “El socialismo victorioso debe necesariamente realizar la democracia total; por consiguiente, no sólo debe de poner en práctica la absoluta igualdad de derechos entre las naciones, si no también convertir en realidad el derecho de autodeterminación de las naciones oprimidas, es decir el derecho de libre separación política. Los partidos socialistas que no demuestren con toda su actividad tanto hoy como en la revolución y después de triunfar esta que liberarán a las naciones oprimidas y establecerán con ella relaciones basadas en la libre alianza ( y la libre alianza no es más que una frase embustera sin la libertad de separación) esos partidos cometerán una traición al socialismo” . Aplicando esto a la situación actual del estado español, las distintas naciones que integran esta, tienen derecho a su emancipación del poder supranacional nacido de una revolución burguesa donde la burguesía encuentra su marco de desarrollo sólidamente establecido hoy día.
Más tarde, Lenin escribe: “Por otra parte, los socialistas de las naciones oprimidas deben defender y aplicar especialmente la unidad total y absoluta, incluyendo la unidad orgánica entre los obreros de la nación oprimida y los de la nación opresora. De otro modo, con todas las maniobras, traiciones y trampas de la burguesía, resultaría imposible defender la política independiente del proletariado y solidaridad de clase con el proletario de otros países, ya que la burguesía de las naciones oprimidas (TC nota del autor) convierte constantemente las consignas de liberación nacional en un engaño para los obreros: en la política interior, utiliza estas consignas para concluir acuerdos reaccionarios con la burguesía de las naciones dominantes” .
Aquí, Lenin, nos expone la manera en que la revolución proletaria se enfrenta al problema de la autodeterminación de las naciones y nos confirma que el derecho de autodeterminación es un hecho de la revolución proletaria, siempre que esta desenmascare la hipocresía burguesa y se tenga siempre en cuenta cual es el motor principal de la lucha, el proletariado. También somos conscientes de las continuas advertencias que Lenin recalca durante todo el texto del peligro en que la lucha proletaria pueda ser traicionada por el nacionalismo burgués.
En el quinto punto de esta tesis nos habla de Marx y sobre la educación del proletariado en el internacionalismo, además de la necesidad de una unión que vendrá dada cuando no exista ningún tipo de opresión nacional, basándose en la unió libre del proletariado de todas las naciones sobre una base no coactiva. “Por otra parte, contrariamente a los proudhonistas, que ‘negaban’ la cuestión nacional ‘en nombre de la revolución social’, Marx, teniendo en cuenta sobretodo los intereses de la lucha de clase del proletariado en los países avanzados, destacaba al primer plano el principio fundamental del internacionalismo y del socialismo: el pueblo que oprime a otros pueblos puede ser libre. Precisamente desde el punto de vista de los intereses del movimiento revolucionario de los obreros alemanes, Marx exigía en 1848 que la democracia triunfante en Alemania proclamase y pusiese en práctica la libertad de los pueblos oprimidos por los alemanes. Precisamente, partiendo del punto de vista de la lucha revolucionaria de los obreros ingleses, Marx exigía en 1869 la separación de Irlanda de Inglaterra añadiendo ‘Aunque después de la separación se llegue a la federación. Sólo planteando semejante reivindicación, Marx educaba de verdad a los obreros ingleses en el espíritu internacionalista’” .
Sin duda, el proletariado no debe de tomar partido en luchas burguesas, pero nosotros los marxistas ¿enfocamos el derecho de autodeterminación como una lucha burguesa? No, la enfocamos siempre desde la visión de lucha de clases, es más, creemos que este proceso revolucionario debe de ser aprovechado para la toma del poder por parte del proletariado y el derrocamiento de la burguesía “Si Bélgica, por ejemplo, es anexionada por Alemania en 1917, pero en 1918 se levanta para liberarse, los camaradas polacos (controversia de Lenin con Rosa de Luxemburgo) estarán en contra de la insurrección, basándose en que ¡la burguesía belga tiene derecho a oprimir pueblos ajenos! Este razonamiento no tiene ni un ápice de marxista ni de revolucionario en general. Sin traicionar al socialismo, debemos apoyar toda insurrección contra nuestro enemigo principal, la burguesía de los grandes estados, si no se trata de la insurrección de una clase reaccionaria. Al negarnos a apoyar la insurrección de las regiones anexionadas nos convertimos –objetivamente- en anexionistas ”.
Cuando decimos que la lucha de clases debe de estar ligada a la lucha nacional, queremos decir que esta la debe de desarrollar y dirigir el proletariado para conducirla a la toma del poder en un proceso único.
Los estados objetivamente existen, las naciones opresoras y las naciones oprimidas también. El proletariado explotado existe en todas las naciones y decimos que la lucha de clases es de carácter mundial y necesaria para toda la humanidad, pero hay que ser conscientes y situarnos en la actualidad histórica para ver que la situación del proletariado de las distintas naciones, ya sean oprimidas o no, son situaciones distintas. En el fondo, la clase obrera alemana y la peruana comparten la opresión capitalista pero en la forma la situación del proletariado alemán y peruano son también distintas. ¿Se podrán poner de acuerdo las clases trabajadoras, alemana y peruana, para llevar a cabo la revolución proletaria en la misma época histórica? ¿La situación del proletariado alemán no es más relajada que la del proletariado peruano? Aunque realmente el sistema de explotación es el mismo (el capitalismo), las situaciones son distintas y, estas situaciones, si somos realistas, determinan el carácter combativo del proletariado de cada una de estas naciones. ¿Por qué? Porque la opresión nacional, a través del imperialismo globalizador económico, existe.
Lenin, en 1922, vuelve a reafirmarse sobre sus teorías de derecho de autodeterminación de las naciones, volviendo a dejar claro sus posiciones. Estas posiciones fueron vistas desde la denominada ‘izquierda comunista’ como una traición a su concepto marxista de ‘hilo histórico’, ‘revolución mundial’, ‘revolución permanente’ mostrándonos su carácter. Mientras Lenin analiza una realidad y le da un sentido socialista al problema, la ‘izquierda comunista’ dice que no quiere saber nada del problema ‘burgués’, para ello no existen bloque ideológicos nacionales, ni siquiera estos pueden ser revolucionarios, para ellos ningún movimiento nacionalista puede ser revolucionario. Engels, en una carta a Kautski en 1882 recalca “Una cosa es indudable: el proletariado triunfante no puede imponer a ningún otro pueblo ‘felicidad’ alguna sin socavar con este acto su propia victoria. Como es natural, esto no excluye de modo alguno la guerra defensiva de distinto género”.
Marx y Engels, no expusieron una teoría explícita sobre los problemas nacionales, pero por ese motivo no tenemos porque negarlos cuando son una realidad, y como marxistas le tenemos que dar una salida al problema; con no negarlo, con no posicionarnos, hacemos que este problema, que nos quieren hacer ver sin importancia para la clase trabajadora, en realidad, sí nos importa porque tiene que ver con nuestro modo de vida diario, por eso creemos que no nos hemos de mantener pasivos ante este problema y como proletarios darle el sentido de la lucha de clases.
¿Es una traición a la población proletaria mundial el luchar por la revolución proletaria en tu nación? Si contestamos que sí es una traición, entonces, afirmaríamos que las fuerzas proletarias que tomaron el palacio de invierno en la revolución de octubre, sin saber si la revolución iba a ser mundial o no, son traidoras de la revolución y esto sí que es descabellado.
Hay que tener en cuenta el contexto histórico de los planteamientos de Marx. El desarrollo del capitalismo hoy día impide que el desarrollo revolucionario mundial pueda ser un planteamiento real. El terreno del capitalismo, hoy día, nos lleva a lo que hoy conocemos como ‘globalización’; que tiene como instrumento de desarrollo la ‘multinacional’. Como pensamos (que no es nuestro deseo) que la revolución mundial es y ha sido históricamente inviable vemos en una lucha nacional de clase, teniendo en cuenta la advertencias sobre los burgueses que nos hace Lenin, una respuesta coherente al capitalismo multinacional dando sentido a la máxima de Marx: “Una nación que oprime a otros pueblos no podrá ser libre” por lo tanto para no ser un pueblo opresor hemos de eliminar a la burguesía, lo que de por si seria un acto internacionalista.
Tras la guerra civil rusa, llega el momento de la construcción del socialismo en la URSS (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas constituidas después de adquirido el derecho de autodeterminación de dichas repúblicas). En este momento que se inicia la construcción del socialismo, los deseos de Lenin de extender la revolución por toda Europa se ven truncados, por lo tanto, la construcción del socialismo se ve enmarcada en un solo país: “Desarrollar la industria moderna en manos del estado socialista, organizar las cooperativas campesinas y lanzar una revolución cultural, alfabetizar a las masas campesinas, elevar el nivel técnico y científico de la población”. Aquí, Lenin, se centra en la construcción del socialismo en un solo país a lo que los trotskistas se oponen “el verdadero impulso de la economía socialista en Rusia no será posible más que después de la victoria del proletariado en los principales países de Europa”. Trotski puso todas sus esperanzas en el proletariado de los países ‘más avanzados y civilizados’, pero no da ninguna importancia al hecho de que en 1922, en definitiva, el proletariado ruso probó ser realmente revolucionario hasta el extremo de que la huelga revolucionaria que había sido declarada en Europa Occidental hasta 1918 pertenecía ya, en lo esencial, al pasado.
Si seguimos la línea trotskista ¿qué deberíamos hacer? ¿pedir que se viniera abajo la revolución proletaria rusa y todos los esfuerzos que ella supuso? ¿nuestro tiempo de sojudgamiento por la burguesía debe estar supeditado a que empiece una revolución mundial? ¿y si esta no ocurre en la vida el proletariado debe de permanecer en la reserva? ¿si el proletariado castellano se decide a tomar el poder democrático y socialista de su nación quiere decir que es contrarrevolucionario? El debate de si era posible el socialismo en un solo país acabó de la manera que nos relata Ludo Martens “El debate se desarrolló abierta y francamente durante 5 años. Cuando la discusión concluyó en 1927 por unas elecciones en el seno del partido, aquellos que defendieron las tesis de la imposibilidad de la construcción del socialismo en la URSS y el derecho a las actividades fraccionales, obtuvieron entre el 1 y el 1’5 % de los votos. Totski fue expulsado del partido, más tarde relegado a Siberia y finalmente expulsado de la Unión Soviética.”
Las teorías, son teorías y los hechos, son hechos. Por diferentes circunstancias las revoluciones proletarias europeas de principios de siglo no alcanzaron sus objetivos. ¿Los proletarios de estas naciones deben atacar a la URSS, pueblo proletario consciente que gracias a su sacrificio logró hacer una revolución? ¿Esto no es contrarrevolucionario?
Nosotros, como organización socialista, no somos ni humanistas, ni reformistas; somos marxista-leninistas, el programa político de los marxista-leninistas no es una técnica para captar incautos, si no la expresión fiel de los interese de clase del proletariado.
Respecto al tema del estado español, en el sexto congreso mundial de la Internacional Comunista hay una buena critica hacia el PSOE y al PC: “Los socialistas españoles estuvieron representados en el gobierno… ¿intentaron luchar por la autodeterminación nacional de los catalanes, de los vascos, por la liberación de Marruecos? ¿Disolvieron la guardia civil, verdugos de todos los movimientos populares odiada por el pueblo? No, nada de eso hicieron, así allanó la social-democracia el poder al fascismo”.
Nosotros basamos nuestras ideas sobre la liberación nacional sobre el marxismo-leninismo. Nuestra experiencia en Castilla nos demuestra que la clase obrera es la única que puede liberar al pueblo, abandonando toda idea de frentismo, ya que somos conscientes que la burguesía siempre traiciona al proletariado.
El negar que hay un sentimiento nacional-castellano estaría fuera de toda realidad, por eso, el dotarle de un movimiento marxista-leninista es totalmente necesario para que el pueblo castellano no sea engañado con la palabrería romántica burguesa.
PCCastilla
