Evo Morales mandatario boliviano acaba de declarar que "en dos años todos los funcionarios públicos deberán hablar quechua, aymara o guaraní" y que en un futuro próximo esto deberá extenderse al resto de la población.
No es prudente jugar con estos temas, ya que la lengua sirve principalmente para pensar y secundariamente para trasmitir pensamientos.
El lenguaje refleja los niveles de conocimiento, los más ricos ponen de manifiesto culturas más evolucionadas.
No sería aconsejable que, en nombre de una vuelta a las raíces, nos obligaran a manejarnos con los ruidos guturales de nuestros primitivos ancestros porque retornaríamos a nuestras raíces pero para comer raíces.

