Representantes del PARTIDO DE CASTILLA Y LEÓN (PCAL-Burgos) se reunirán el próximo miércoles 2 de Marzo con integrantes de todos los grupos parlamentarios del Parlamento Vasco en Vitoria, con el objetivo de informarles de la anacrónica situación que supone la explotación de recursos hidráulicos castellanos, sin ningún tipo de compensación, de Las Merindades y Valle de Mena por parte de la comunidad vasca, con el objeto de abastecer al área metropolitana del Gran Bilbao.
Los castellanistas burgaleses califican esta situación de "expolio" que se sufre y extiende desde hace 80 años en el norte de la provincia de Burgos y consideran en palabras del Secretario Provincial del PCAL-Burgos Domingo Hernández Araico esta situación como "obsoleta, anacrónica y neocolonial". PCAL-Burgos no entiende como la Junta de Castilla y León permite, "el mantenimiento de infraestructuras hidráulicas (trasvase Cerneja-Ordunte, embalse de Ordunte, etc...), en plena democracia y en el actual Estado de las Autonomías, en territorio de Castilla y León pero bajo titularidad, discrecionalidad y gestión del Ayuntamiento de Bilbao que se apropia de cuantiosos recursos hídricos anualmente sin control ni ningún tipo de compensación económica".
Desde el PARTIDO DE CASTILLA Y LEÓN (PCAL-BURGOS) se recuerda que estos hechos se remontan a 1928 cuando el Ministerio de Fomento de la Dictadura de Primo de Rivera, otorgó una concesión de agua a perpetuidad al Ayuntamiento de Bilbao de los ríos Cadagua y Cerneja (en Las Merindades), para lo cual se construyó el embalse de Ordunte, de 22 hectómetros cúbicos de capacidad, en el Valle de Mena, que comenzó a ser operativo en 1934. Posteriormente, en plena Dictadura del General Franco, en 1961, comenzó a funcionar el trasvase Cerneja-Ordunte (que transfiere agua, en cantidades de 160 litros/segundo, desde la Merindad de Montija en la Cuenca del Ebro al río Ordunte, en la Cuenca Cantábrica, mediante una conducción de 5 kilómetros, de los cuales 2 son de túnel).
La suma de caudales de ambos sistemas proporciona 615 litros/segundo de agua que abastecen a más de 200.000 ciudadanos del Gran Bilbao (el 67% de la población de la capital vizcaína, que obtiene el resto de sus recursos hídricos de abastecimiento de un embalse alavés de la cuenca del Zadorra), mediante un trasvase de la Cuenca del Cadagua (donde desemboca el Ordunte) a la Cuenca del Nervión.
Los representantes del PARTIDO DE CASTILLA Y LEÓN (PCAL-Burgos), trasladarán a los portavoces de los grupos parlamentarios del Parlamento Vasco, la necesidad de abordar esta situación desde parámetros más justos, equilibrados y acordes al siglo XXI, buscando una justa compensación al Valle de Mena, a la Merindad de Montija, y al conjunto de Las Merindades, dentro de las relaciones de hermandad y sincero respeto que unen desde tiempo inmemorial al pueblo vasco y al castellano.
Los castellanistas burgaleses informarán a los parlamentarios vascos las siguientes alternativas que permitirán redefinir el uso del agua de Las Merindades por parte del Consorcio de Aguas del Gran Bilbao:
- El establecimiento de una Compensación Económica Histórica por ochenta años de usufructo del Agua de Las Merindades por el Ayuntamiento de Bilbao, periodo durante el cual se han trasvasado en torno a 1600 hectómetros cúbicos sin ningún tipo de contrapartida económica. Desde el PCAL-Burgos se estima razonable una cifra de 155 millones de euros.
- La creación de una Tasa de Cesión de Agua, a cobrar por la Junta de Castilla y León, por el agua proporcionada al Consorcio de Aguas de Bilbao, sumaría una cantidad de 3,88 millones de euros/año de los cuales el 50% se entregaría a los Municipios de Merindad de Montija y Valle de Mena, y el restante 50% lo destinaría la Junta de Castilla y León a inversiones compensatorias en el resto de los municipios de Las Merindades.
Los castellanistas del PARTIDO DE CASTILLA Y LEÓN (PCAL), se reunirán también en las próximas semanas con representantes de las Cortes de Castilla y León, del Ayuntamiento de Bilbao y de la Diputación Foral de Vizcaya, al objeto de analizar las vías de solución al contencioso del agua castellana que utiliza sin compensación el País Vasco.

